× Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Miso y Salsa de Soja

Qué son, cuáles escoger, cómo usarlos y por qué

Escrito por Dealma Franceschetti

soja y salsa de soja

 

El miso y la salsa de soja son dos condimentos salados derivados de la fermentación de la soja, que se pueden usar en lugar de la sal.

Actualmente la soja a menudo se critica y se desaconseja, por lo que es necesario aclarar algunas cosas para comprender que no toda la soja es perjudicial, al contrario. Antes que nada es importante decir que la soja es la legumbre más indigesta del planeta. Antiguamente, en oriente, no se utilizaba para el consumo humano, sino para fertilizar los campos, como todas las leguminosas.

Se explica que unos monjes budistas, hace aproximadamente 3 mil años, probaron (accidentalmente o voluntariamente no se sabe) la fermentación de la soja y descubrieron que este procedimiento la hacía digerible para el cuerpo humano. Así nacieron el miso y la salsa de soja. La larga fermentación durante muchos meses pre-digiere las partes indigestas de la soja, haciéndola un alimento digerible y valioso por sus numerosas propiedades actualmente ya conocidas y difundidas.

¿Dónde está el problema entonces? ¿Por qué actualmente se la ataca?

Cuando en occidente hemos descubierto la soja no hemos hecho caso al milenario conocimiento oriental de la soja, de modo que hemos empezado a utilizarla sin criterio: hamburguesas, granulados, daditos, lecitina, leche, yogur, nata, mantequilla, etc.

Estos usos de la soja no son particularmente beneficiosos. Podemos hacer una excepción para un uso ocasional de la leche de soja, de la nata o del yogur, pero no son buenos para un uso cotidiano. Debe evitarse absolutamente el uso de la soja amarilla como legumbre (equivalente a las lentejas, los guisantes, etc.). En cambio se recomiendan la soja verde (fagioli Mung) y la roja (azuki).

El tofu es un caso aparte, por qué no está fermentado, pero se recomienda de todos modos porqué durante la preparación se eliminan las partes indigestas. Se usa bien cocido.

El mejor modo de introducir la soja es sin duda fermentada, como en el caso del miso y el de la salsa de soja.

La salsa de soja

Hoy en día existen en el mercado algunas salsas de soja de baja calidad, producidas industrialmente sin fermentación. Será mejor comprar una salsa de soja de calidad, aunque gastemos un poquito más, de modo que utilicemos un producto realmente saludable.

Aquí en occidente encontramos dos tipos de salsas de soja en el mercado: el shoyu y el tamari. El shoyu tiene un sabor más delicado, mientras que el tamari es más fuerte. La salsa de soja contiene soja, agua y trigo. Existe también un tipo de salsa sin trigo, y por tanto sin gluten, apto para intolerantes y celíacos.

Las propiedades

  • Alcaliniza
  • Favorece la reducción del colesterol
  • Rica en sales minerales
  • Hipocalórica.

Cómo utilizarla en la cocina

Se puede utilizar tanto cruda como cocida. Cruda es ideal para salar cualquier plato, crudo o cocido, pero también para preparar salsas de aliño combinándola con tahín, por ejemplo. Cocida se utiliza para salar sopas, platos de verduras, etc.

El miso

Existen muchos tipos de miso en el mercado. Los más utilizados son el miso de arroz y el miso de cebada. El miso de arroz tiene un sabor más delicado, por lo cual será más adecuado para a aquellos que lo prueban por primera vez.

Un tipo de miso muy particular que aconsejo probar es el Shiro miso, llamado también miso blanco, muy ligero, casi dulce, que gusta mucho también a los niños.

Las propiedades

  • Alcaliniza, remineraliza
  • Tonifica la mucosa del tubo digestivo
  • Favorece la salud de la flora bacteriana intestinal
  • Limpia el intestino de viejos depósitos
  • Refuerza el cuerpo
  • Mejora el aspecto del cabello, de la piel y de las uñas
  • Favorece la reducción del colesterol 

Cómo utilizarlo en la cocina

Se añade a caldos, sopas, potajes, pero también para salar las legumbres o bien para preparar salsas para aliñar unido al tahín. La única particularidad que debemos tener en cuenta es la de no hacerlo hervir, para no desactivar los valiosos lactobacilos. Se añadirá por tanto al final de la cocción, deshaciéndolo aparte.

 

Miso de Arroz Genmai

Miso de Arroz Genmai

De agricultura biológica

La Finestra Sul Cielo

6,50 €

7,56 $

Añadir al carrito
-5%
Miso de Cebada Bio 300gr.

Miso de Cebada Bio (300 gr)

De agricultura biológica

La Finestra Sul Cielo

7,30 € 6,94 €

8,49 $ 8,07 $

Momentáneamente no disponible

¿Quieres saber más?

5,75 €

6,68 $

Momentáneamente no disponible

¿Quieres saber más?