× Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rituales Femeninos para las 4 Estaciones: extracto

Rituales Femeninos para las 4 EstacionesCaptar la vida. Habitamos en el corazón de un mundo vivo, que palpita, se desarrolla y se transforma... al igual que la mujer. Tradicionalmente, ella es la guardiana de los ritmos de la madre naturaleza. Como su ritmo biológico está conectado con el ciclo de las estaciones y de la luna, la mujer ha preservado este conocimiento: todo nace, evoluciona y se transforma, llega a su ocaso, muere y renace.

Vivir una vida más conectada, más cerca de la tierra y del ritmo de las estaciones. Este libro es un captador de vida.

La ecología se encuentra en el centro de nuestras preocupaciones actuales. La vida en la ciudad nos ha alejado de esta simple tarea: insuflar la Vida a la vida. ¿Cómo podemos restablecer la conexión con nuestro planeta, con la inteligencia del cuerpo, crear una relación con nosotras mismas y con nuestro entorno, desarrollar esa capacidad propia de lo femenino de proteger la vida? ¿Cómo emprender este camino de belleza natural y conectar nuestro ritmo interior?

Las estaciones nos ofrecen una enseñanza pragmática y cotidiana para dar respuesta a esas preguntas y ser una mujer plena, comprometida y conectada con sus propios ritmos. Conocemos «desde dentro» lo que es un ciclo y su evolución. En el corazón de nuestra naturaleza biológica, vivimos un ciclo con una fase creciente y otra decreciente, con sus picos de apertura y de repliegue. La Madre Naturaleza hace lo mismo. Gracias a ese vínculo con la intimidad de las estaciones, una presencia sutil insufla vitalidad a la mujer plural que somos y nos devuelve nuestro lugar en este increíble ecosistema del que formamos parte. Una de nuestras grandes heridas es sentirnos separadas de la naturaleza. Hemos perdido la memoria de lo que somos realmente. Somos la semilla, la hoja, el fruto y el árbol. Cuando restablecemos el vínculo con Ella, ya no estamos solas y, aún mejor, nos sentimos más fuertes: ¡es posible confiar en nuestra propia capacidad de crecimiento, podemos contar con las fuerzas de vida que nos habitan! Como mujeres, somos la vida cambiante y múltiple. La Madre Naturaleza conoce esos secretos. ¡Es nuestra mejor guía, nuestra inspiradora!

Este manual abre espacios de unión, intimidad y creación con la Madre Naturaleza. Para sentir de nuevo que la melodía del deshielo de los ríos en invierno, el remolino de las hojas que caen en otoño y el ocaso carmesí del sol en verano son también movimientos que se producen en nuestro interior. Son puertas abiertas a la belleza del mundo. Por medio de esta conexión consciente, podemos recuperar nuestro ritmo natural en una época en que el frenesí parece apoderarse de todo e insuflar a la vida cotidiana el espíritu de las cuatro estaciones. Como podemos ver en la naturaleza, todo está conectado. De este modo, cuando dedicamos un tiempo a practicar los rituales, optamos en primer lugar por crear lo que es mejor para nosotras, que, en realidad, también lo es para nuestros seres queridos, nuestra comunidad, y que transciende sus límites. Actuamos para el mundo. Somos «el aleteo de las alas de la mariposa». Entramos en un espacio-tiempo liberado de lo superfluo y de la presión de la sociedad para captar lo esencial. Captar es desplegar nuestras antenas sensibles para introducir la vida en nuestras células, así como alimentar las necesidades del cuerpo, el corazón y el alma. Ya no estamos aisladas. La vida nos responde. Estos rituales nos preparan para el intercambio.

Paso a paso, os guiaré para invitar a la Madre Naturaleza a vuestra vida diaria y comenzar a dialogar con Ella. De esta cooperación nacerá —y es mi más preciado deseo— una intimidad entre vuestra naturaleza femenina y la suya. La sentiréis más viva, amorosa y cercana. ¡Igual que vosotras! Como con una amiga que sabe escuchar, aconsejar y también decir la verdad, os respetaréis mutuamente.

Este libro está destinado a las mujeres que son musas: ¡vosotras sois la inspiración! La Tierra es nuestra inspiradora. Nuestro aliento es un canto. Los latidos de nuestro corazón, su ritmo. La Madre Naturaleza vibra con nosotras. No necesitamos nada más, salvo un poco de tiempo para nosotras. Y si os falta el tiempo, captad el momento presente. ¡Lo sagrado siempre está disponible! Os invito a conectar con los ritmos de las estaciones, sobre todo si vivís en la ciudad. Es una vía ideal para mantener la conexión con el entorno, aunque el ritmo trepidante intente alejarnos de él. Iniciamos un camino por la rueda de las estaciones y descubriremos cómo actúan estas energías hasta en las maravillosas trivialidades cotidianas. ¡Qué riqueza!

En mi práctica con los círculos de mujeres, realizo el ritual de colocar en el centro las cuatro piedras de los puntos cardinales y con ellas... ¡cuatro plumas! En este manual, mis palabras serán las piedras de referencia y las ilustraciones de Sonia Koch, ¡la simplicidad mágica de las plumas! Para las melómanas y las amantes de los sonidos, las propuestas musicales que acompañan algunos textos remitirán a la discografía que se encuentra al final de la obra. Para las mujeres que tocan el tambor, añadiré indicaciones suplementarias en los rituales.

¡Al acabar este manual tal vez descubras que las estaciones, hijas de la Madre Naturaleza, te han cedido el paso!

ERES AMADA EN EL CORAZÓN DE LA MISMA VIDA. ¡VAMOS!

La mujer en búsqueda de sí misma y de las estaciones

La mujer que se busca a sí misma abandona la ilusión de la dependencia, asume la responsabilidad sobre su propia vida y camina paso a paso hacia el autoconocimiento. La mujer en búsqueda que somos toma conciencia del poder que posee, sabiendo acoger y recibir con todo su potencial. La mujer en búsqueda se permite también acogerse a sí misma: asombrarse, descubrirse, sorprenderse siendo diferente, desconocida o espontánea. Siempre que nos abrimos más, encontramos una Madre Naturaleza salvaje, transgresora, alegre y llena de sabiduría que se parece mucho a nuestro interior más profundo. Todas somos portadoras del impulso vital, sacerdotisas únicas de lo divino, que se encarna con total sencillez.

Rituales Femeninos para las 4 Estaciones