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Maestro de Tus Chakras, Maestro de Tu Vida

Maestro de Tus Chakras, Maestro de Tu VidaA través de las enseñanzas siguientes, os presentamos un encuentro íntimo con las resistencias o los bloqueos ligados a la función vital de los chakras. Así, seréis guiados en un encuentro íntimo con la vida que os habita y con la energía del amor que circula en vosotros.

Cuando os hablamos de la energía vital que reposa en el corazón mismo de vuestros centros de energía, llamados chakras, os hablamos de la fuerza espiritual y de la fuerza kundalínica (mirad el léxico), esa fuerza de vida que os habita en la encarnación terrestre.

Esta obra es una exploración en la que seréis invitados a descubrir vuestra capacidad de ser maestro de vuestra vida, maestro de vuestros chakras. Vuestra alma se ha encarnado en el planeta Tierra. Así, habéis aceptado vivir a través de la densidad de la tercera dimensión (nivel vibratorio de la dimensión terrestre actual) y elevaros para ayudar a esta densidad a alcanzar un estado de luz y de amor. La misión real de vuestra alma es amar, reconocer lo divino en vosotros mismos y en los demás. La misión real de vuestra alma es elevar las vibraciones de la tercera dimensión, unir vuestro corazón y vuestra conciencia y, así, compartir una mirada mucho más grande, mucho más envolvente y mucho más amorosa de la realidad terrestre.

En esta encarnación, habéis escogido encontrar vuestros centros de energía, allí donde moran la vida y el amor en vosotros mismos. Habéis elegido encontraros a vosotros mismos y encontrar en vosotros, no sólo las memorias de esta vida que permitan la apertura o el cierre de vuestros centros de energía, sino también las memorias de otras vidas que pueden afectar y dificultar, en esta encarnación, la circulación de la vida en vosotros mismos. Sois la vida. Sois la vida encarnada en un alma que habita un templo que es vuestro cuerpo físico y todos vuestros cuerpos sutiles.

Sois el árbol de la vida, ese canal cuyas ramas y hojas están dirigidas hacia el cielo, del cual se nutren, y cuyas raíces toman su fuerza, su savia, de la tierra.

Estáis habitados por una estructura espiritual necesaria y totalmente adaptada a vuestra encarnación. Esta estructura existe a través de la envoltura física. En primer lugar, está constituida por ese canal vibratorio llamado sushumna en término sánscrito (mirad el léxico). Este canal acoge la energía kundalínica, que es vuestra energía de vida, que es la energía espiritual natural a vuestra esencia divina. Esta energía demuestra totalmente que sois divinos y que vuestra naturaleza profunda es la divinidad.

Esta estructura espiritual alberga también los centros de energía llamados chakras, que pasan a través de la sushumna (canal vibratorio), en la que se enraízan. Los chakras son como soles cuya única radiación es el amor. La naturaleza profunda de cada uno de vuestros chakras es el amor de lo divino, pues vuestros chakras son alimentados por el fuego kundalínico, esa energía divina que os habita. Vuestros chakras son la expresión de la divinidad. Son tan naturales como vuestros dedos de los pies, vuestros dedos de las manos o vuestros ojos. Son también tan sutiles como todos vuestros cuerpos sutiles. Son también tan tangibles como vuestra envoltura física. Su función es llevar la realidad de la expresión de vuestra divinidad a la realidad de vuestra encarnación. Vuestros chakras son estructuras completamente naturales. No tienen nada de extraordinario.

La energía kundalínica, la energía espiritual, la energía de la vida, la energía divina, el fuego sagrado divino que os habita es también natural, y alimenta así a todos esos soles. Vuestros chakras son expresión y receptividad; los dos, constantemente los dos: se expresan y reciben, emitiendo, se expresan y reciben, dando y recibiendo, transmitiendo y recibiendo, transmisores, emisores y receptores. Vuestros chakras son vuestras antenas, vuestros centros de comunicación.

No hay ningún chakra menos noble que los demás. Todos ellos son sagrados, todos son divinos, todos están alimentados por el fuego del amor. Algunos de esos chakras están en relación directa con la Tierra, pues esa Tierra que os sostiene también es sagrada. Algunos de vuestros chakras están relacionados con los chakras circundantes que los envuelven, también completamente sagrados. Y algunos de vuestros chakras están relacionados con los planos celestes, siendo los planos celestes también completamente sagrados. Sois únicos, cada uno y cada una de vosotros, en vuestra autenticidad, en la verdad que es la vuestra. Tenéis esa fuerza espiritual que es simplemente la vida, que circula por ese árbol que sois, a través de vuestro canal, a través de vuestros centros de energía que son vuestros chakras.

Maestro de Tus Chakras, Maestro de Tu Vida