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Extracto de "Poder detox para la belleza natural"


Poder detox para la belleza naturalLa interconexión entre la mente y el cuerpo

Nuestros pensamientos y emociones pueden influir sobre nuestro cuerpo de muchas maneras. ¿Algunas vez te has visto sometido a un grado extremo de tensión y has acabado engordando? Aunque mi peso no suele fluctuar demasiado, sí que he aumentado algún que otro kilo siempre que se ha producido un cambio importante en mi vida. La primera vez que tomé la decisión de establecerme en Los Angeles durante periodos prolongados para poder trabajar directamente con los clientes, había tanta gente exigiéndome que le dedicara tiempo y atención y tenía que destinar al trabajo tantas horas que mi vida resultaba de lo más estresante y al final cogí algo de peso. Lo supe porque mis vaqueros ajustados me resultaban todavía más incómodos de lo habitual, y fue entonces cuando dejé de ponerme pantalones no elásticos, que eran los que estaban siempre recordándome lo que pesaba.

La conexión entre el estrés, que se origina en la mente como la percepción que tenemos de una situación determinada, y los cambios que provoca en el organismo (hipertensión, ictus e infartos) ha sido objeto de muchas investigaciones y es algo ampliamente aceptado. ¿Tan difícil resulta creer que tu mente también puede influir sobre tu peso?

La doctora Zofia Zukowska, directora del departamento de Fisiología y Biofísica de la facultad de Medicina de la Universidad Georgetown, ha dirigido numerosos estudios que revelan que el cuerpo reacciona ante el estrés acumulando kilos no por comer en exceso sino como consecuencia de la respuesta del sistema nervioso. Según afirma la doctora Zukowska, «el estrés induce la obesidad a través de los nervios que van al tejido graso de esa región concreta del cuerpo [...]. El neuropéptido Y estimula la formación de vasos sanguíneos que alimentan el crecimiento tisular y es posible que eso aumente los depósitos de grasa alrededor de la cintura». Dicho de otra forma, tus emociones influyen sobre tu sistema nervioso y tu cuerpo puede responder aferrándose a los elementos grasos para proteger un sistema tan delicado.

Tus emociones influyen sobre tu vitalidad

Son muchas las investigaciones científicas que apoyan la relación entre la mente y el cuerpo. En su libro The Second Brain, el doctor Michael D. Gershon afirma que el intestino delgado cuenta con más de cien millones de células nerviosas. Tenemos más células nerviosas en el tracto gastrointestinal que en la columna vertebral. Gershon señala que el tracto gastrointestinal es el único órgano que contiene un sistema nervioso intrínseco, capaz de «producir reflejos sin recibir señal alguna del cerebro ni de la médula espinal», y afirma: «El sucio intestino es más intelectual que el corazón y puede tener una mayor capacidad de “sentimiento”». Dicho de otra forma, el intestino (en realidad, todo tu tracto digestivo) es sensible a tu situación emocionad y mental, no solo a la física.

Todos sabemos que nuestras emociones pueden afectar al estómago. ¿Alguna vez has sentido un cosquilleo en él cuando estabas nervioso por algo o incluso has vomitado como consecuencia de un ataque de nervios? Los patrones de pensamiento emocionales —como, por ejemplo, los pensamientos angustiados o aquellos que proceden de una autoestima baja— producen un efecto directo sobre el sistema nervioso y en especial sobre los nervios del tracto gastrointestinal. Esto puede perjudicar su funcionamiento vital, es decir, la digestión. Y una digestión defectuosa puede dar lugar a una eliminación insuficiente de toxinas y productos de desecho, lo que dificulta enormemente la pérdida de peso.

Los investigadores han descubierto que existe un neurotransmisor, la imipramina, que las personas deprimidas segregan de forma anormal. Este neurotransmisor está presente no solo en las células del cerebro sino también en las de la piel. ¿Qué es lo que induce a la piel a producir una molécula «mental»? Este fenómeno sugiere que los sentimientos —como la depresión— afectan a todo el organismo, incluida la piel y su aspecto. Hoy en día se sabe que la insulina, una hormona relacionada con el páncreas, es producida por el cerebro, y se dice que el estómago segrega sustancias químicas cerebrales como la colecistoquinina (CCK).

Ensayos realizados en la universidad estadounidense de Stanford repasaron numerosos estudios sobre las consecuencias agudas de la supresión de las emociones y descubrieron que tanto la expresión como la supresión de emociones negativas como la ira, la ansiedad y la tensión puede dar lugar a problemas cardiovasculares y de otros tipos. Las universidades estadounidenses de Wisconsin y Princeton colaboraron en un estudio que reveló que la actividad cerebral relacionada con las emociones negativas suprime la respuesta inmunitaria del organismo y, con ello, la capacidad de este para combatir las enfermedades. El director del estudio, Richard Davidson, afirma que las emociones desempeñan un papel muy importante en la regulación de los distintos aparatos del cuerpo que influye sobre la salud.

Tu mente ejerce una influencia muy profunda sobre tu cuerpo físico. Todo aquello que piensas y sientes afecta a tu peso y a tu aspecto, así como a tu vitalidad en general. Sé que esta idea puede resultar novedosa y distinta de otras formas de pensar en relación con el peso y con cómo conseguir la forma deseada para cuerpo, pero en nuestra naturaleza está profundamente imbricado el concepto de que somos seres completos e interconectados. Aceptar esta verdad es la base de la inmersión completa en el programa Detox para la Belleza Natural y la clave para conseguir disfrutar del cuerpo que anhelamos y de una vida feliz.

Descubre tus centros de energía

Si todavía estás intentando comprender lo que son los chakras, en lugar de pensar sobre ellos con la cabeza, intenta sentir lo que son. Colócate la mano en el corazón un momento. Siente sus latidos físicos. Ahora cierra los ojos y acuérdate de esas veces en las que sentiste físicamente una punzada de amor por la primera persona que te gustó, por tu pareja actual, por tu madre o por tu profesora favorita justo en esa misma zona del pecho. Cuando sientes una gratitud inmensa o percibes el encanto acariciador de un niño, es fácil que te pongas instintivamente una mano o las dos sobre el corazón. Aunque la ciencia occidental no pueda ofrecernos una explicación de porqué sentimos las emociones del amor en el corazón, no sucede lo mismo con el sistema de chakras, que afirma que Anahata es el lugar del cuerpo en el que se concentran las energías emocionales del amor. Todas nuestras emociones y sentimientos se concentran en distintos centros de energía, unos puntos situados a lo largo de la columna vertebral: los chakras.

Puedo afirmar que sé bastante sobre el desequilibrio de los chakras, en especial sobre el desequilibrio del tercer chakra, o chakra del plexo solar, situado encima de los órganos digestivos. ¡Ya lo creo que sé! Aunque debería decir «por desgracia», porque tuve que sufrir muchos años de estreñimiento. Era algo que resultaba sumamente desalentador en todos los sentidos porque me provocaba múltiples problemas de salud y belleza como, por ejemplo, falta de energía, aumento de peso y acné. Cuando acometí una serie de cambios importantes en mi régimen alimentario, cambios como aumentar la ingesta de fibra y recortar los alimentos que me provocaban el taponamiento —como los productos lácteos y el gluten—, observé una gran mejoría, pero incluso entonces seguía estando algo atascada. Tenía la sensación de que allí había «algo más». Cuando aprendí a trabajar con los chakras comprendí que tenía unos bloqueos muy importantes en el chakra Manipura (el tercero), que está situado justo encima del intestino. Había acumulado en él angustias del pasado e inseguridades acerca del futuro. Eso se traducía en una «retención» en todos los aspectos de mi vida que dio lugar a un estreñimiento.

No supe lo que son los chakras hasta que estuve en la India durante mi viaje alrededor del mundo. Aquel conocimiento nuevo me ayudó a darme cuenta de que siempre estaba preocupada, que analizaba excesivamente las situaciones y que no hacía más que dar vueltas mentalmente una y otra vez a «qué pasaría si», lo que bloqueaba mi energía y me impedía fluir con el momento presente. El hecho de tener problemas físicos en el intestino, unos problemas que se correspondían con el tercer chakra, me llevó a investigar los asuntos emocionales y mentales escondidos asociados con ese chakra concreto, es decir, a comprender la causa inicial del desequilibrio que padecía.

Para poder reavivar el «fuego» perezoso de la digestión y alcanzar unos niveles superiores de salud y energía tuve que combinar el trabajo de los chakras, los cambios alimentarios y una serie de técnicas depurativas continuadas que analizo en mi libro Solución Detox para la belleza natural, como, por ejemplo, incorporar probióticos a la dieta, tomar un producto de magnesio y oxígeno y someterme a enemas y limpiezas de colon. Gracias a ello pude gozar por fin de una piel limpia y perder el exceso de peso que había estado arrastrando. Como digo tantas veces, el equilibrio interior es el que crea la belleza exterior.

Comprender el significado de los chakras y de todas las energías en distintos niveles de tu vida te ayudará a crear el cuerpo y la belleza que deseas de una forma profunda y duradera.

Poder detox para la belleza natural