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Extracto de "Medita tu peso"

Medita tu peso"Introducción.

Cada día, a todas horas, nos bombardean con mensajes procedentes de los medios sociales, la familia, los compañeros de trabajo y los anuncios retocados con Photoshop, afirmando a los cuatro vientos que nuestro aspecto físico deja mucho que desear, que necesitamos comer más sano, perder peso y lucir una figura más esbelta. Es prácticamente imposible no querer mejorar tu cuerpo o sentirte mejor, seas quien seas. Con todo este ruido dándonos vueltas por la cabeza, nos cuesta mucho descubrir dónde terminan estos mensajes y dónde empieza nuestro instinto natural de estar sanos. Al enfrentarnos a estos mensajes sobre el cuerpo, los aceptamos sin darnos cuenta —o nos resistimos a su tiranía rebelándonos contra unos cambios saludables— decantándonos por la peor opción.

Todos sabemos que las manzanas y el kale son más saludables que los donuts. Que dar un paseo o ir al gimnasio es mejor para adelgazar que mirar la tele, pero aun así acabamos arrellanados en el sofá. Y aunque optemos por las manzanas y el gimnasio, a veces no hay manera de sentirnos bien por dentro. Vamos a ver al médico, nos hacemos chequeos para asegurarnos de que la tiroides, la digestión, las hormonas reproductivas o las glándulas suprarrenales nos funcionan bien y, sin embargo, seguimos sin saber de dónde nos vienen los problemas de salud que se niegan a irse. Seguimos sin sentirnos bien. ¿Por qué nos ocurre?

Yo tengo una teoría. Creo que no tenemos en cuenta al aliado más poderoso para gozar de una salud envidiable: la enorme capacidad de la conexión cuerpo-mente.

LA CONEXIÓN CUERPO-MENTE

La conexión cuerpo-mente no suele entenderse adecuadamente. La mente «reside» en el sistema nervioso, el cual forma parte del «cuerpo». Lo que ocurre en la mente tiene un efecto directo en el resto del cuerpo. En cierto modo, se podría afirmar que el cuerpo y la mente en lugar de estar «conectados» son una sola cosa. Y, sin embargo, sabemos intuitivamente que son distintos. Un pensamiento no es más que un pensamiento, no se da de manera automática como los latidos del corazón. Los pensamientos son más bien como la respiración o el parpadeo: aparecen sin darnos cuenta, pero también los podemos analizar y cambiar al advertirlos, aunque solo sea temporalmente. Cuando no somos conscientes de la conexión cuerpo- mente, podemos hacerlo todo «correctamente» y sentirnos, no obstante, frustrados en cuanto a estar sanos y perder peso se refiere.

Como profesora de yoga, fundadora del Yoga Medicine, experta en medicina deportiva y acupuntora, me he especializado durante más de una década en ayudar a mis pacientes y alumnos de yoga a optimizar su salud. He descubierto una y otra vez que lo que más nos limita en cuanto a la salud es ignorar el poder de nuestra propia mente.

ENTRENA EL CEREBRO

Cuando entrenamos a fondo nuestro cerebro, podemos conseguir cualquier cosa que nos propongamos, sea cual sea el aspecto de nuestra vida que queramos cambiar: desde el ascenso laboral con el que soñamos, hasta gozar de un embarazo y un parto saludables o perder diez kilos. Pero a menudo nuestro cerebro nos limita. En algunas ocasiones se interpone en nuestro objetivo de adelgazar. Y en otras hace que cedamos a nuestros caprichos traicioneros o que nos conformemos con nuestras bajas expectativas. Pero estas tendencias no significan que tengamos que ir a ver a toda prisa a un psiquiatra, ya que estos patrones mentales son muy habituales. Y al ser tan universales, los humanos hemos ido acumulando durante décadas e incluso milenios una gran experiencia en cuanto a los métodos más eficaces para dejarlos atrás.

El objetivo de la meditación no es eliminar estos patrones mentales, sino advertirlos. En cuanto vemos con claridad lo que ocurre en nuestra cabeza y cómo le afecta al cuerpo, nos resulta más fácil tomar unas decisiones que fomenten nuestros objetivos de estar sanos. Advertir los patrones mentales contraproducentes nos permite corregirlos a través de meditaciones sencillas y afirmaciones mentales (mantras) que nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos, como el de adelgazar.

Décadas de investigaciones médicas han revelado que la meditación es una medicina poderosa. Han demostrado que tiene los siguientes efectos:

  • reduce el ritmo cardíaco y la tensión arterial
  • reduce las hormonas del estrés
  • reduce el dolor y la inflamación
  • reduce la depresión y la ansiedad mejora la función del sistema inmunológico  
  • mejora la concentración y la memoria
  • fomenta una sensación de calma
  • fomenta una sensación de conexión
  • favorece el sueño

Pero todo esto no es más que la punta del iceberg. Las investigaciones sobre el poder de la meditación están sacando a la luz sus numerosos beneficios, y una de las prometedoras líneas de investigación tiene que ver con los efectos de la meditación en nuestros esfuerzos para perder peso. Por ejemplo, numerosos estudios han revelado que la meditación nos ayuda a ser más conscientes de la sensación de hambre y de la de estar lleno, y también de nuestra capacidad para regular lo que comemos y la cantidad de comida que consumimos. La meditación reduce nuestro irreprimible deseo de tomar alimentos poco sanos y también la frecuencia con la que comemos de forma compulsiva o para sentirnos mejor emocionalmente. También reduce los altos niveles de cortisol —la hormona del estrés—, y la grasa tóxica abdominal que genera. Un estudio incluso reveló que asistir a clases de meditación durante ocho semanas triplicaba la cantidad de peso perdido en un grupo de mujeres mayores, comparadas con las que no usaron unas técnicas similares.

Aunque la meditación no sea una varita mágica, ya que también hay que comer sano y hacer ejercicio, es un complemento increíble en cualquier régimen adelgazante al multiplicar el efecto de tu método preferido. Cuando decides meditar, aunque solo sea cinco minutos al día, tu mente se vuelve más fuerte, ayudándote a alcanzar tus objetivos, y además mejora el funcionamiento de tu metabolismo. Y entonces consigues lo que te propones.

PROGRAMA DE MEDITA TU PESO

Por tratar durante décadas con pacientes y alumnos de yoga, he identificado algunos de los patrones mentales autolimitadores más habituales y he creado meditaciones para ser conscientes de ellos. He cavilado a fondo sobre las meditaciones, las reflexiones y los mantras que incluiría en este libro, y he seleccionado solo los mejores para resetear el metabolismo. El programa de 21 días de este libro se compone de una secuencia progresiva y estructurada que va entrenando la mente. Estas meditaciones y ejercicios te ayudan a ver los patrones mentales que te impiden estar saludable y sentirte bien, y a dejarlos atrás. Al igual que los atletas siguen el programa fijado por su entrenador cuando se preparan para una carrera o competición, este programa te ayudará a entrenar tu mente para estar sana y sentirte bien. Para tener más energía, estar más fuerte y delgada, lucir un aspecto radiante y sentirte de lo más saludable no hace falta pasar hambre o participar en una maratón, basta con ser más consciente de lo que ocurre en tu interior.

La primera parte es un curso intensivo sobre el milagro de la meditación: cómo actúa y cómo beneficia cada parte de tu cuerpo y de tu mente. En los tres primeros capítulos describo la ciencia de la meditación: por qué es tan eficaz para alcanzar tus objetivos. También comparto varios detalles sobre mi experiencia con pacientes y alumnos de yoga, y cómo he usado estos métodos para ayudarles a curarse y también a curarme a mí misma.

En el capítulo uno explico los principios básicos de la meditación y analizo algunas de las ideas falsas más comunes sobre ella. En el capítulo dos revelo cuáles son los bloqueos —físicos y mentales— que nos impiden perder peso y cómo la meditación nos ayuda a vencerlos. Y en el capítulo tres profundizo un poco más en cómo la meditación puede cambiar nuestra fisiología a nivel celular e incluso genético. Descubrirás cómo se ha demostrado científicamente que la meditación puede cambiar la estructura, el tamaño y el funcionamiento del cerebro, alterar químicamente el sistema endocrino y tonificar y calmar el sistema nervioso y el sistema cardiovascular. Verás exactamente cómo corrige los patrones neurales poco sanos que te impiden progresar y cómo estos cambios cerebrales ayudan a tu cuerpo a perder peso. En cuanto conozcas mi formación académica, mi método y las investigaciones científicas que respaldan los beneficios de la meditación, te darás cuenta de cómo meditar solo cinco, diez o veinte minutos al día te ayuda a sentirte mucho más sana y feliz.

En la segunda parte empezarás el programa de 21 días. Cada día te presentaré un tema que considero esencial para renovar el metabolismo. Compartiré contigo mis experiencias personales sobre él o historias de pacientes, hechos interesantes o las investigaciones más vanguardistas al respecto. Y a lo largo de los 21 días también te contaré cómo la meditación te ayuda a implicarte más con la vida y a ser más consciente de las maravillas y la belleza que te rodea. La vida te resultará más liviana, y esto es incluso más importante que los kilos que quieres perder.

A partir de ese momento empezarás a meditar a diario: al principio solo tres minutos, y poco a poco irás aumentando el tiempo a tu propio ritmo. Te mostraré los principios básicos —cómo sentarte, dónde hacerlo, qué usar para ello, y más detalles—, y también te ofreceré una imagen mental, idea o frase con la que guiarte. A continuación te pediré que respondas a dos o tres breves preguntas escribiéndolas en tu diario, para que investigues y reflexiones sobre cómo cada tema tiene lugar en tu vida. Y por último te daré un mantra diario y algunas intenciones para el día, pidiéndote que prestes atención a tus pensamientos, emociones, sensaciones y experiencias para que tengas en cuenta un determinado tema y reflexiones sobre él.

La lección del día siguiente se basará en la del anterior y te ayudará a percibir más lo que ocurre en tu interior mientras progresas en tu práctica diaria de meditación. Cada día el programa tendrá el mismo formato para que medites a tu propio ritmo. Espero que al final de los 21 días te hayas acostumbrado a hacerte un hueco para meditar en tu ajetreada vida cotidiana.

Tanto si llevas toda la vida queriendo meditar y no lo has hecho aún por no haber encontrado un método que te gustase, como si eres una meditadora experimentada que quieres aprender a revitalizar tu metabolismo con la meditación, espero que encuentres lo que necesitas en este libro. Lo he escrito para que veas lo sencilla y práctica que es la herramienta de la meditación y los grandes resultados que obtendrás meditando solo varios minutos al día. Y, sobre todo, espero que durante las tres semanas siguientes disfrutes conociendo más cosas de ti, como qué te hace vibrar, qué te impide progresar, qué te hace sentir viva y las ventajas de estar plenamente presente, con los brazos y los ojos bien abiertos, en todos los aspectos de tu vida. ¡Ha llegado el momento de pasar a la acción!"

Medita tu peso