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Ho’oponopono y las Constelaciones Familiares

Ho’oponopono y las Constelaciones FamiliaresSEPARA Y UNE: PRIMERA PARTE

Todos aspiramos a ser felices, pero en ocasiones no es tan fácil. Seguro que habrás vivido discusiones por auténticas naderías, conocido el mal de amores, la tristeza y el desengaño. Quizá no supieras qué hacer o te sumieras en la desesperación. Conozco esas situaciones y estoy convencido de que, de alguna manera, tú también las habrás vivido. La única diferencia es que asociamos distintas historias a estas situaciones, porque por lo demás, todos compartimos los mismos sentimientos punzantes; y todos podemos librarnos de ellos.

Este libro está dirigido a ti, querido lector, querida lectora, a las personas que prestan y buscan apoyo vital, a aquel que desea llevar una vida feliz y en armonía, tener unas relaciones afectuosas y alcanzar la plenitud material y espiritual. A tal efecto, en las siguientes páginas encontrarás dos herramientas magníficas: las constelaciones familiares o, mejor dicho, constelaciones sistémicas, y el Ho’oponopono, el ritual de perdón hawaiano. Provisto de estas herramientas, podrás retirar las piedras del camino y, por consiguiente, acercarte más a tus objetivos. En calidad de asesor y coordinador de seminarios experimentado es mi deseo enseñarte a soltar aquello que te frena en la vida y a sanar tus relaciones. De este modo tendrás la oportunidad de tener una vida más próspera, ya que sólo triunfaremos con una buena relación con nosotros mismos, con el prójimo, con la naturaleza y con nuestro origen espiritual; al fin y al cabo, siempre es el prójimo el que nos abre puertas.

En este libro, además de breves digresiones por el mundo de la psicología social y conductual, encontrarás sobre todo una sencilla iniciación a la constelación familiar, es decir, a las constelaciones sistémicas y, por consiguiente, una descripción de la reunión familiar hawaiana del Ho’oponopono.

Ya las designaciones «constelación familiar» y «reunión familiar» aluden a su denominador común: no contemplar de forma aislada al individuo y sus retos, sino en el contexto de su entorno. Por eso, paralelamente experimentarás mediante ejercicios prácticos cómo puedes relacionar ambos métodos entre sí; para tu provecho personal y en beneficio del mundo en que vives. Este enfoque, examinar elementos aislados y asociarlos luego a algo aún más eficaz, lo dio a conocer el médico, filósofo y místico Paracelso (1493-1541) con el nombre de «espagírico» (gr.: spao = separar y ageiro = unir, juntar). Este método de sanación naturista hace referencia a la transformación farmacéutica y terapéutica siguiendo recetas ancestrales. A modo de ejemplo, cabe mencionar la producción de cremas que sólo despliegan su efecto curativo mediante la combinación de determinadas hierbas.

A lo largo de este viaje de 144 páginas seguimos el principio de grandes filósofos como, por ejemplo, Sócrates o Séneca, que nos instan a averiguar quiénes somos y después ser eso mismo. Habrás intuido ya, pues, que este libro consiste en una autognosis: descubrirás algo sobre ti mismo, y eso es lo determinante. Dado que toda ciencia se compone siempre de un elemento teórico y otro práctico, aparte de los ejercicios he salpicado este libro de frases sanadoras, pequeñas historias y ejemplos, para que enseguida puedas detectar y sentir respectivamente resultados concretos. Un pequeño consejo: lo mejor es que te hagas con un cuaderno, por ejemplo, en forma de libreta de espiral, en el que puedas ir poniendo por escrito lo que aprendas. Este procedimiento didáctico te ayudará a consolidar los conocimientos recién adquiridos. En ese sentido, emularemos a los grandes maestros ayurvédicos, que nunca probaban los remedios en los demás sin haberlos probado antes ellos mismos; por tanto, es un libro práctico.

"No basta con saber, también hay que aplicar. No basta con querer, también hay que actuar." JOHANN WOLFGANG VON GOETHE (1749-1832), Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister

El psicólogo estadounidense Chuck Spezzano señaló en la técnica de la «psicología de la visión», desarrollada por él mismo, que todo está conectado con todo de una forma u otra, todo guarda relación entre sí y por eso en el fondo cada problema es un problema relacional. Cuando escuché esto por primera vez, se me cayó la venda de los ojos: debía sanar mis relaciones. Mi relación con mi cuerpo, con mis padres, con mi dinero, sí, hasta con mis cajones desordenados. De repente dejé de verme como una víctima de las circunstancias y me di cuenta de que en todos los contratiempos desempeñaba un rol activo y tenía también, por tanto, el poder absoluto de cambiar algo. Así que, ¡gracias, querido Chuck Spezzano! En efecto, siempre hay otros que nos abren puertas y enriquecen nuestra existencia.

Que tu economía sea precaria o se tambalee es un problema relacional; tal vez con tu jefe, tus clientes o con la energía fluida del dinero en sí. Pero en todo caso se trata de un problema que tienes contigo mismo. ¿Qué concepto tienes de ti mismo? ¿Qué te mereces? ¿Confías en ti? ¿Tiras piedras contra tu propio tejado? ¿Te quieres tanto que sólo te permites lo mejor y deseas también dar algo a cambio? Todas son preguntas importantes en una relación. Por ejemplo, ¿qué tal tu relación con tus padres, tu vocación, tu tipo, tu pasado y tu futuro, con el éxito de tu prójimo? ¿O prefieres no pensar en esas relaciones, porque te resultan onerosas y prefieres ahuyentarlas? Sin embargo, en algún momento dado esas preguntas volverán a cobrar protagonismo por sí solas; así que analízate a ti mismo y tus relaciones.

Querido lector, querida lectora, estoy convencido de que formas parte de ese 5 por 100 de personas inteligentísimas, ya que sólo a ese porcentaje de la población le interesa la autognosis. En este libro emprenderemos juntos un viaje y sanaremos muchas relaciones diversas. Valdrá la pena, pues las encuestas, las de la Universidad Stanford entre otras, han demostrado que nuestra sensación de felicidad y éxito personal depende en gran medida de nuestras relaciones interpersonales. Las psicólogas Arie Shirom, Sharon Toker y Yasmin Akkaly de la Universidad de Tel Aviv llegaron incluso a probar en un estudio de veinte años de duración que las relaciones dichosas en el trabajo aumentan la longevidad.

Dotados de las constelaciones familiares y el Ho’oponopono estamos, pues, magníficamente equipados para dar un gran salto; un salto hacia la felicidad. Así que soltemos amarras y ¡en marcha!

Ho’oponopono y las Constelaciones Familiares