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Extracto de "Grasas inteligentes"

Grasas inteligentes"Existe una manera de comer que cambiará tu vida para siempre. Perderás peso y no lo recuperarás. Te sentirás mejor y tendrás mejor aspecto que nunca. Recuperarás y mantendrás la salud.

Estamos seguros de que nunca has intentado comer así, porque hasta ahora los consejos sobre qué comer (y qué evitar) han sido difíciles de seguir. ¿Debe uno ingerir pocos carbohidratos?, ¿pocas grasas?, ¿seguir la paleodieta?, ¿tomar alimentos crudos?, ¿alimentos ricos en proteínas?, y ¿qué tal comer mucha fibra?

Todas estas estrategias dietéticas tienen sus legiones de seguidores irreductibles y de partidarios fieles, desde profesionales respetados de la medicina y de la ciencia y gurús de la buena forma física hasta aquellos que publicitan sus fotos de «antes y después». Hay muchísimos libros superventas sobre todos esos temas y grandes cantidades de información y de investigaciones constantemente cambiantes, además de incontables recursos online, a los que cualquiera de nosotros puede acceder en todo momento. Toda esta información provoca una gran confusión y en definitiva no responde a tu pregunta: ¿qué debo comer para perder peso y estar sano?

Uno de nosotros (Jonny), nutricionista, escritor de prestigio, además de reconocido experto en bienestar y pérdida de peso, ha ayudado a que miles de personas alcancen sus objetivos y recuperen la salud. El otro (Steven), respetado médico, nutricionista, escritor y profesor, ha dedicado gran parte de su carrera profesional al estudio del envejecimiento y de las enfermedades cardíacas, y ha publicado sus investigaciones al respecto en las revistas médicas más importantes. Los dos llegamos de manera independiente a las mismas conclusiones acerca de por qué fracasa tanta gente, una y otra vez, a la hora de perder peso y de recuperar y mantener la salud. Completaremos el resto de este relato en los capítulos que siguen, pero esa es la idea. A pesar de la opinión popular del momento, las grasas son componentes decisivos de la salud. Perdimos sus considerables beneficios cuando decidimos expulsarlas de nuestras dietas.

De hecho, consumir más grasas es la mejor manera de conseguir una salud óptima, alcanzar la longevidad y asegurarse una pérdida de peso permanente. No obstante, antes de que te entusiasmes demasiado y empieces a atracarte de mantequilla y aceite, pongamos el mensaje muy claro. La dieta rica en grasas que recomendamos te hará estar sano y delgado de por vida, pero solamente si cumples dos premisas: la primera es que tienes que consumir montones de lo que nosotros llamamos «grasas inteligentes». La segunda es que tienes que consumir las grasas inteligentes con las cantidades correctas de fibra y de proteínas, aderezado todo con sabores estupendos. El sabor es fundamental para mantener fácilmente un hábito alimentario, y los condimentos y especias que te proponemos, además de garantizar un sabor delicioso, aportan importantes beneficios para la salud.

En caso de que te preguntes qué clase de alimentos y qué cantidad consumir, quédate tranquilo, más adelante te lo diremos; pero antes hablemos de las grasas. El problema de nuestras dietas no reside en la cantidad de grasas, como se nos ha hecho creer durante mucho tiempo, sino en la calidad; el problema es que en nombre de la buena salud hemos eliminado erróneamente de nuestras comidas, de nuestras cocinas, de nuestros restaurantes y de nuestras tiendas de alimentación las beneficiosas grasas inteligentes: grasas dietéticas sanas y naturales procedentes de fuentes limpias y beneficiosas. Las hemos reemplazado por alimentos «saludables» bajos en grasas (y sin grasas), que resulta que son cualquier cosa menos saludables. No solo es que esos productos parecidos a los alimentos sean pobres en grasas benéficas, sino que además son ricos en carbohidratos y azúcares procesados, muy perjudiciales para nuestro cerebro, nuestro corazón y nuestra cintura.

Y lo que es peor, cuando hemos fomentado el consumo de ciertas grasas, resulta que hemos promocionado las grasas equivocadas. Esas grasas no tan inteligentes (adelante, llámalas grasas tontas) que se encuentran en los alimentos preparados y procesados y en los productos animales producidos en granjas-fábrica atestadas, son precisamente las peores para la salud (y para perder peso), pero se han infiltrado en nuestras dietas porque nosotros mismos las hemos invitado y siguen haciendo muchísimo daño hoy día.

Después de muchos años de investigación y de extensos estudios, ahora sabemos que las grasas dietéticas sanas no deben evitarse y que, de hecho, deberíamos comer más grasas inteligentes. En las páginas que siguen vamos a mostrarte cómo hacer justamente eso, y de la manera correcta.

No estamos solos a la hora de afirmar que las grasas son esenciales para la salud y el bienestar. Desde el año 2010 se han multiplicado los estudios que demuestran que las grasas —incluidas las saturadas- no guardan una relación directa con las enfermedades cardíacas; pero, desgraciadamente, cuando la noticia «está bien comer grasas» saltó desde las revistas médicas a las publicaciones de información general y empezó a ser vox populi, una pregunta clave quedó en el aire: ¿qué clase de grasas deberíamos incorporar a nuestras dietas? Esa es una de las preguntas importantes sobre la salud que en este libro respondemos para ti.

Hemos estado tan preocupados con eso de «grasas saturadas contra insaturadas», y «grasa animal contra grasa vegetal» que hemos perdido de vista una diferencia muchísimo más importante: grasas tóxicas contra grasas no tóxicas, o, como nosotros las llamamos, grasas tontas contra grasas inteligentes. Existen razones de peso para hacer esta distinción, y en los capítulos que siguen las iremos exponiendo y justificando. Así que no te equivoques, lo que nos confirman los últimos hallazgos científicos sobre las bondades de las grasas no tiene nada que ver con comer una hamburguesa con queso y patatas fritas, rebañar un plato de fetuchini Alfredo, matar el hambre con un donut o tragarse una cerveza de jengibre con helado. Estamos aquí para aclarar la confusión sobre qué clase de grasas comer, y también para proporcionarte un plan: la fórmula de las grasas inteligentes.

Hemos encontrado un camino hacia una pérdida de peso saludable y una vida entera de bienestar, y es sorprendentemente sencillo de seguir. Tu reto es adoptar la decisión de tomar este camino, pensar de manera un poco diferente sobre tu dieta diaria y aceptar que esta nueva forma de comer transformará tu vida para mejor. Resumiendo: si quieres los mismos resultados, sigue haciendo lo mismo que estés haciendo ahora. Continúa comiendo de la misma manera, sigue viviendo de la misma forma. Y, ¿sabes?, es probable que consigas más de lo mismo. No perderás nada de peso, e incluso puede que ganes más. No te sentirás mejor y no tendrás más energía. De hecho, ¿por qué ibas a tenerla? Comer de la manera en que lo haces no ha funcionado hasta ahora, así que, ¿por qué ibas a lograr de repente estar más sano, más feliz y en mejor forma? Sabemos que esto suena a reprimenda, porque lo es; pero sin la verdad no puedes hacer nada para mejorar las cosas. Y nosotros queremos mostrarte cómo mejorar las cosas.

Estás a punto de desaprender todo lo que sabes sobre las grasas, y haciéndolo encontrarás el plan ideal, que puedes seguir durante toda tu vida, para perder peso y mantener una salud radiante. Se trata de la «Fórmula de las grasas inteligentes». Te encantará cómo te vas a sentir (y el aspecto que vas a tener), y disfrutarás preparando y comiendo platos deliciosos repletos de ingredientes saludables. Y predecimos que te preguntarás por qué no has encarado nunca tu alimentación de esta forma, sobre todo si has ido saltando de dieta en dieta sin éxito.

Si verdaderamente buscas un cambio auténtico y duradero en cómo te ves y cómo te sientes —si quieres resultados diferentes y mejores— es hora de hacer las cosas de otra forma. En las páginas siguientes encontrarás información que te convencerá para siempre del papel vital que juegan las grasas nutricionales inteligentes en nuestro bienestar y nuestra longevidad. Encontrarás también información sobre lo que la mayor parte de la gente considera incorrectamente como grasas «buenas».

La fórmula de las grasas inteligentes es sólida médicamente, tiene una base científica y —lo mejor de todo— es fácil de aplicar. Se ha concebido de manera que puedas seguirla el resto de tu vida,

Una vez empieces, conseguirás:

  • Perder el peso que no desees sin que vuelva y rebajar tu grasa corporal.
  • Sentirte con más energía y más sano que nunca.
  • Controlar mejor el estrés.
  • Mejorar la función cerebral.
  • Reducir espectacularmente el envejecimiento del cuerpo y del cerebro.
  • Prevenir, e incluso revertir, las enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 2.
  • Disminuir el riesgo de cáncer y de otras enfermedades potencialmente mortales.
  • Atenuar tu propensión genética a esas dolencias crónicas que tanto te agobian.

Es hora de ser inteligente con respecto a las grasas y todo aquello que suponga sentirse lo mejor posible." Jobby y Steven

Grasas inteligentes