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Extracto de "Donde Tus Sueños Te Lleven"

Donde Tus Sueños Te Lleven - Edición Especial 5º AniversarioPrólogo al 5.° aniversario de Donde tus sueños te lleven

Se suele decir que a veces la realidad supera a la ficción, y eso es lo que me pasó a mí con este libro. Donde tus sueños te lleven ha superado todo lo que en su momento imaginé que podía suceder. Han pasado cinco años desde que saliera a la luz y ya son más de cien mil los ejemplares vendidos.Y aunque las cifras cuentan, lo verdaderamente importante son las miles de vidas a las que estas páginas han ayudado y todas las personas que se han sentido reconfortadas, identificadas o acompañadas con la lectura, algo de lo que soy consciente gracias al constante flujo de maravillosos mensajes que me hacen llegar los lectores, ya que son ellos los que ahora me permiten comprender la importancia de este libro, y a ellos les agradezco su cariño y confianza.

La verdad es que cuando escribí Donde tus sueños te lleven no sabía qué esperar. Era mi primer libro y todo era una incógnita. Lo que sí puedo asegurar es que cuando lo terminé, creía ciegamente en el resultado, aunque imagino que a muchos autores les sucederá lo mismo. Sin duda, muy dentro de mí, sentía que era un libro con un mensaje muy especial, que tenía alma, y lo creía con todo mi corazón. Y seguramente, tenía esa certeza porque yo sabía que el libro lo había escrito para ayudar a alguien que estaba pasando por una dura situación, alguien a quien tenía que hacerle creer que era capaz, que podía levantarse y continuar. Y ése no era otro que yo mismo; yo era quien en realidad necesitaba esas palabras. Donde tus sueños te lleven iba sobre todo dirigido a mí, que en aquel momento necesitaba curarme porque todo mi mundo se había derrumbado... me había arruinado, lo había perdido todo.

Creo que la vida tiene su particular manera de enseñarnos algunas lecciones. En este caso, supongo que quiso jugar conmigo para demostrarme algo que resume muy bien una frase que aparece en mi segundo libro, Un lugar llamado destino: «A veces cuando no consigues lo que quieres, encuentras tu destino». La historia de cómo surge Donde tus sueños te lleven tiene mucho que ver con esto.

Quizás algunos lo sepan, quizás otros no, pero lo cierto es que a los veinte años logré cumplir lo que era en ese momento mi mayor sueño. Desembarqué como deportista profesional en Melbourne, no en Australia sino en Florida, Estados Unidos, donde viví desde los veinte hasta los veintitrés años. Llegué allí con toda mi energía, emocionado por lo que significaba esa aventura, pero mi supuesta cómoda vida de deportista profesional se truncó, y mucho, y mi gran sueño americano se convirtió en una macabra pesadilla.

Lo que sucedió fue que al poco tiempo de llegar, se declaró una interminable huelga del sector que duró más de dos años. Dos años interminables en los que no jugaba y, por lo tanto, no cobraba. Fue cuestión de tiempo hasta que, de pronto, lo había perdido todo, y cuando digo perderlo todo, no me refiero sólo a lo económico; había perdido, además, la esperanza, la ilusión y toda la confianza. Me sumergí en las penas y también en el alcohol para ahogarlas. La historia pudo haber acabado en tragedia, pero no fue así, y con el tiempo, aquel caos y sufrimiento por los que atravesé se convirtieron en mi primera gran lección, en mi primera reinvención y en una oportunidad de transformación que cambió toda mi vida.

Pero ésta no sería la única lección. Curiosamente, veinte años después de aquella experiencia, y por esas «casualidades» de la vida, viajé de nuevo a Melbourne, esta vez a visitar a mis hijos, ya que uno de ellos estaba estudiando allí, también por «casualidad». Habían pasado muchos años y volvía al lugar donde mi vida había dado un giro feroz, donde había caído en lo más profundo del abismo.

Durante esos veinte años, la vida no me había ido mal. Los buenos momentos se habían alternado con los malos, había tenido algunos éxitos y también algunos fracasos, había hecho realidad algunos sueños, había tenido subidas y bajadas... si bien es cierto que justo al realizar ese viaje, me encontraba en un momento un tanto crítico. Y fue justo al llegar a Melbourne cuando con una siniestra llamada me confirmaron que acababa de perderlo todo, que estaba en la ruina, otra vez.

Fue un verdadero impacto. Estaba allí, con mis hijos, y el caos se había apoderado de mi vida nuevamente. Tenía que disimular, mantener el tipo delante de ellos, tenía que hacerme el fuerte y resistir. Sabía que debía volver a levantarme, reconstruir los pedazos rotos de mí mismo para crear una mejor versión. Ellos, mis hijos, eran razones bien grandes para hacerlo.

Y así fue como gracias a que las cosas no se dieron como yo esperaba, gracias al caos, gracias a que el destino me tenía otro camino preparado, en medio de aquella tormenta tomé una decisión que venía aplazando hacía tiempo. Me dije a mí mismo que ya era hora de hacerlo, que había llegado el momento de escribir el libro que llevaba dentro.

Me puse manos a la obra, y una vez terminado, tras releerlo y revisarlo, llegó el momento de pensar en publicarlo. Eso sí que fue lanzarme a la aventura, ya que no tenía contactos en las editoriales. Así que me hice una lista de unas treinta y la llamé «La lista de mis primeros treinta noes». En su día, en mi época de comercial, había hecho una lista de mil noes, así que no serían los posibles rechazos los que me iban a detener.

El tema estaba en cómo conseguir captar la atención de esas editoriales, así que diseñé un plan: si previamente lograba buenas críticas sobre el texto, comentarios que fueran de alguna manera relevantes, entonces sería más fácil que me escucharan y valoraran mi libro. Así que repartí unas cuantas copias impresas entre algunos conocidos y amigos y les pedí que me dieran sus opiniones. Las respuestas comenzaron a llegar, y ¡eran realmente buenas! Pero esto no fue todo. Un día, viendo una entrevista de Pablo Motos, percibí algo muy especial en él y sentí que tenía que buscar la mañera de hacerle llegar mi manuscrito. Así que averigüé dónde se grababa su programa «El hormiguero 3.0», me presenté una mañana allí, como un simple mensajero,y dejé un sobre que contenía el borrador del libro y una carta para él en la que le pedía que si el texto le gustaba, si le inspiraba, y solamente en caso de que le aportase algo muy profundo, le agradecía que me pudiera hacer llegar su opinión.

Un mes más tarde recibí su mágico regalo, un indescriptible e impresionante mensaje en el cual me explicaba cuánto le había impactado el libro y una invitación para conocernos en persona. Para mí aquello significó la confirmación de lo que yo ya presentía, que el libro tenía algo especial. Ese encuentro fue el inicio de una gran historia, y de allí surgió el ofrecimiento de Pablo Motos de prologar el libro. Y así fue como empezó todo. Donde tus sueños te lleven, el libro que tienes ahora en tus manos, surgió de un oscuro y profundo pozo desde el cual, y de forma inesperada, apareció la luz en forma de palabras, pensamientos y emociones. Como dije antes, escribirlo fue mi propia medicina, mi propia cura, porque reí, lloré, me emocioné y me sorprendí. Escribir me devolvió la vida, ya que mientras lo hacía, aprendía y surgían reflexiones que ni yo mismo sabía de dónde nacían, si bien es cierto que detrás de cada una de ellas estaban ocultas muchas experiencias vividas.

De alguna manera, este libro es la historia de mi vida.Y sé que a la vez es la historia de muchas personas. Es el reflejo de cada uno de nosotros en algún momento de nuestra vida, porque ¿quién no ha pasado por algún período en el que siente que todo se derrumba a su alrededor? Pero lo más bonito, lo realmente precioso es que, al igual que la escritura de estas páginas me ayudó a mí, lo mismo le ha sucedido a miles de personas al leerlo. Durante estos cinco años, Donde tus sueños te lleven ha provocando reflexiones y grandes cambios, ha inspirado y ayudado a muchas personas a superar miedos y situaciones difíciles, a tomar decisiones.Todo esto se refleja en los miles de mensajes que he recibido de los lectores.

Aunque nunca lo consideré un libro de autoayuda, sino una novela inspiracional, una historia de superación basada e inspirada principalmente en hechos reales, una metáfora de la vida de cada uno de nosotros en algún momento de nuestra vida, lo cierto es que sí ha ayudado a mucha gente y eso es extraordinario.Y tal vez por eso este libro ha llegado a todo tipo de personas de perfiles muy distintos, desde Pablo Motos a reconocidos futbolistas y entrenadores de máximo nivel, desempleados en situaciones desesperadas, cantantes, modelos, personas en exclusión social, deportistas profesionales de élite, jugadores de golf, deportistas olímpicos, empresarios, reclusos de centros penitenciarios, etcétera. Incluso numerosos psicólogos han recomendado el libro a sus pacientes.

La lección aprendida de todo esto es que no importa la situación, la raza, la posición, la cultura, el país o la religión. Por fuera podemos vivir situaciones muy diferentes y tener creencias muy distintas, pero cuando rascamos en la superficie y profundizamos de verdad en el ser humano, todos tenemos nuestros miedos, todos buscamos respuestas, todos tenemos nuestras dudas, todos queremos dar más sentido a nuestra vida y tener una mejor calidad de vida emocional. En el fondo, todos queremos sentirnos válidos, comprendidos, merecedores, y lo suficientemente buenos para ser queridos. Todos necesitamos tener más seguridad, creer más en nosotros mismos, sentirnos en paz, conectar con los demás, amar y ser amados.

Ésas son las cosas que realmente persigue el ser humano, la diferencia está en la forma en la que creemos que podemos lograrlo. La sociedad parece habernos convencido de que la satisfacción llegará al comprar más cosas o al alcanzar ciertos logros, esperando que esas cosas y esos logros nos aporten la soñada felicidad proclamada por las marcas si compramos sus productos, aunque sabemos que esto es falso. Lo que yo creo es que cada uno tiene que encontrar su camino, su fórmula, su destino, aquello que dé un mayor sentido a su vida, la pieza que encaja perfectamente en el puzle de la vida. Eso es lo que quise transmitir en este libro, y por eso me alegro de que haya ayudado a muchas personas a lograrlo.

Gracias al impacto del libro y a mis experiencias profesionales previas, he sido invitado a impartir infinidad de conferencias ante miles de personas en varios países y me han invitado a todo tipo de eventos, empresas, organizaciones y multinacionales. He pasado por colegios y por muchas instituciones. Uno de los lugares que me marcó, y del que guardo un gran recuerdo, es el centro penitenciario de Zuera en Zaragoza, al que he regresado varias veces. Fue una gran experiencia, y desde aquí quiero agradecer a muchos de los internos las emotivas cartas recibidas y lo aprendido. El centro regaló un ejemplar de Donde tus sueños te lleven a todos los internos que participaron en la clase de inteligencia emocional impartida por Estela Millán. ¡¡Gracias!!

También he de reconocer algo que me impacto profundamente en algunos de los primeros mensajes que recibí sobre el libro, y fue la reacción que provocó especialmente el capítulo cuatro, «El perdón». Jamás en la vida podría haber imaginado la magnitud del dolor que pueden provocar ciertas situaciones unidas a la falta del perdón. Comenzaron a llegarme cartas de agradecimiento de personas que tras leer esa parte del libro, y comprender la importancia del perdón, habían logrado liberarse de un enorme sufrimiento y habían podido perdonarse a sí mismas. Esas personas se sentían culpables por algún suceso de su vida, situaciones insospechadas y dramáticas como puede ser el suicidio de un hijo, y vivían sufriendo ancladas en el pasado, en la culpa, incapaces de pasar página. No se sentían con el derecho de ser felices y se martirizaban. Fue increíble saber que gracias al libro habían sido capaces de darle la vuelta a su historia personal, de comprender que el pasado no determina el futuro.

Y el agradecimiento no me ha llegado sólo en forma de cartas, sino que he recibido incluso fotos de varias personas que han llegado a tatuarse el título del libro y hasta incluso un poema del libro en la espalda. Gracias a las conferencias y a los talleres he tenido la oportunidad de conocer personalmente a muchas de ellas. Sería imposible nombrarlas a todas, pero desde aquí tan sólo puedo darles las gracias, unas inmensas gracias. Lo cierto es que cuando soy testigo de esos cambios, cada vez que leo esos mensajes o escucho algunas de esas inspiradoras historias, todo cobra más sentido. Creo que gran parte del sufrimiento humano surge porque no dejamos de pensar en nosotros mismos, en nuestros problemas y en nuestras circunstancias, sin embargo cuando salimos de nosotros y nos centramos en otros, en dar, en ayudar, en aportar más valor a la sociedad, en contribuir, resulta inevitable que a quien más ayudamos sea a nosotros mismos.

Todos queremos que nuestra vida tenga más sentido, queremos sentirnos más plenos. Sin embargo, para ello debemos comprender que la plenitud no puede comprarse, tan sólo llega por aquello que damos. Cada vez que tocamos el corazón de alguien, cada vez que empujamos a una persona a sacar lo mejor de sí misma y logramos que los ojos de alguien vuelvan a brillar, nos topamos con el verdadero éxito. Cuando marcamos la diferencia de forma positiva en la vida de alguien, nos llenamos, nuestra vida cobra más valor, y gracias a esa contribución recibimos un regalo: la sensación de satisfacción y la plenitud personal.

Gracias, muchas gracias por tantos momentos mágicos vividos. Gracias a ti, a los lectores. Gracias por el privilegio de haberme hecho vivir inmensos e indescriptibles momentos de desbordante humanidad en estado puro, momentos de sentido y conexión, regalos de una intensidad emocional imposibles de describir, porque hay cosas que sólo se pueden sentir. También quiero expresar mi agradecimiento a todos lo que me han enviado mensajes tras leer Un lugar llamado destino, la continuación de Donde tus sueños te lleven. A muchos les ha gustado incluso más. Probablemente sea por el momento que atraviesan o por las circunstancias de su vida. Espero que a ti, que estás a punto de zambullirte en la aventura de leer estas páginas, también te llegue al corazón la continuación de la historia de David.

Tan sólo deseo que aquí encuentres aquello que buscas y que disfrutes de la lectura tanto como yo disfruté escribiendo. Sin más, ¡¡gracias!! JAVIER IRIONDO

Donde Tus Sueños Te Lleven - Edición Especial 5º Aniversario