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Cultivar hierbas y plantas aromáticas

¡también en tu balcón!

Escrito por Redacción Web Macro 

Plantas aromáticas

Cultivar hierbas y plantas aromáticas además de ser un placer para los sentidos (¡pensad en su aroma!) es también una manera de tenerlas siempre frescas y a mano; cultivándolas vosotros mismos estaréis seguros de su calidad.

Las plantas y las hierbas aromáticas, además, necesitan poco espacio, de modo que las podréis cultivar tranquilamente en vuestro balcón. Aquí veréis cómo.

Os proponemos tres plantas de uso común, quizás sabéis ya cómo utilizarlas para cocinar, ¿pero sabíais que son utilísimas también para muchas otras cosas?

Albahaca

Planta de hojas aromáticas – de hecho son las que tienen el olor más intenso – que deben ser usadas cuando la planta llega aproximadamente a los 20 cm de altura. Crece bien en terrenos soleados y secos. A nivel culinario predominan la albahaca de Génova y de Nápoles; la primera tiene un olor más intenso, la segunda tiene un olor que recuerda a la menta.

Usos. Se utilizan las hojas frescas o secas. Si son frescas, se trocean finamente y son buenas con los huevos fritos, las tortillas, el pescado y las verduras. Si son secas, se añaden a las sopas o a los estofados.

Se utiliza también contra los mosquitos, en las casas, y contra los áfidos, si se planta en el huerto entre los pimientos y las berenjenas.

Cultivo. Se debe plantar en una maceta colocada cerca de una ventana, o en la tierra, en un lugar bien iluminado; si está al sol, se deberá regar con frecuencia, pero sin inundarla. Si se planta en un vivero, deberá ser en una tierra rica de humus entre febrero y abril. Una vez haya pasado el frío se trasplantará al aire libre, dejando uno o dos palmos entre una planta y la otra. Si se deja dentro de casa, sin exponerla al sol, no tardará en secarse.

Romero

El romero (Rosmarinus officinalis) es un arbolito perenne y ramoso con pequeñas flores violetas o blanco-azuladas que florece durante casi todo el año, no obstante prefiera la primavera y el otoño. Bajo la sombra de los pinos y con un buen terreno puede llegar al metro y medio de altura en el clima mediterráneo, aunque crece en todo el mundo.

Para secar las ramas, es mejor cortarlas durante el verano, después de la floración. Se reproduce a través de las semillas, que se plantan en primavera y se trasplantan cuando los brotes llegan a los 5 cm, mediante ramitas con un poco de raíz o con esquejes, los cuales necesitarán dos meses para hacer raíces. Las hojas del romero tienen aceites esenciales y alcanfor; las flores y el fusto, almidón, aceites, taninos, grasas, azúcar y albumina.

Usos. La infusión de hojas secas se usa en las compresas contra los problemas de circulación; humedecer todo el cuerpo con el agua de la infusión tiene un efecto beneficioso. El agua de las flores, cocidas durante dos minutos, va bien para lavar las heridas y para hacer compresas contra los abscesos. Las hojas hervidas se usan como cataplasma contra el tortícolis. Las infusiones son digestivas, favorecen la circulación y calman los nervios. El aceite es antiséptico, antinflamatorio, antirreumático, antiparasitario y va bien para combatir la caída del cabello.

Salvia

La salvia (Salvia officinalis) es una planta que forma grandes arbustos y florece de abril a junio. Las flores tienen forma de espiga y son pequeñas y violáceas. Sus diferentes especies crecen en cualquier lado, excepto en terrenos de argila inundados.

Se reproduce a través de las semillas, que se plantan en un vivero de febrero a marzo y se trasplantan en mayo o por los esquejes. También forma ramificaciones, como las cerezas. Las ramas y las hojas se deben cortar un poco antes de la floración.

Usos. Se pueden conservar las hojas, secadas en la sombra, por sus propiedades antisépticas, estrogénicas, tónicas y astringentes, o como aliño alimentario; o bien se pueden usar contra las picaduras de insectos, frotando por encima.

Cocidas con vino blanco durante unos cuantos minutos van bien para lavar heridas y hacer compresas. Esta mezcla puede utilizarse también como tónico.

Cómo conservar las hierbas aromáticas

Puesto que no es posible tenerlas frescas durante todo el año, si preferís no comprarlas secas, las maneras de mantenerlas frescas durante el mayor tiempo posible son:

  • congelarlas, una vez troceadas y lavadas, por ejemplo en una cubitera o en papel absorbente;
  • en aceite o vinagre;
  • en la sal, alternando extractos de sal y de hierbas.

En todos estos casos, las hierbas conservan su aspecto originario. Podemos también secarlas al sol o cerca de una fuente de calor, atadas en pequeños ramos y colgadas del revés. Después se desmenuzan con un rodillo y se conservan en recipientes.

 

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