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Cómo leer el Inci de los cosméticos

Escrito por Glorianna Vaschetto

leer el INCI

 

Leer la etiqueta de los productos cosméticos es muy importante y aun así, desgraciadamente, no es nada fácil. A menudo está escrita con caracteres demasiado pequeños para nuestros ojos o bien en un lenguaje “cifrado” y difícil de entender para quien no es del sector.

No obstante, aprender a leer el INCI es algo muy importante, ya que nos permite realizar compras más conscientes y seguras.

Recordamos de todos modos que la alternativa más sana y natural es auto producirse los propios cosméticos.

Leer el Inci: reglas fundamentales para iniciar

¿Cuántas veces nos hemos sentido atraídos por el nombre de un producto cosmético del mercado solo porqué contenía la palabra natural, green o verde? Muchas, ¡incluso demasiadas quizás! A menudo estos productos mantienen solo en parte su promesa. ¿Cómo podemos defendernos entonces? Es simple, del mismo modo que hacemos con la comida, podemos aprender a conocer la lista de los ingredientes.

¿Qué es el INCI?

El INCI – es decir, la Nomenclatura Internacional de los Ingredientes Cosméticos – es nuestro aliado para descubrir qué estamos comprando, ya que identifica los ingredientes presentes en un producto cosmético, en modo tal de asegurarse que se trate de productos sanos y naturales, privados de substancias químicas dañinas para uno mismo y para el ambiente, como por ejemplo los ingredientes derivados del petróleo, siliconas, etc.

Los ingredientes de la etiqueta están escritos en orden decreciente de concentración en el momento de su incorporación. En primer lugar se indica el ingrediente contenido en mayor proporción (normalmente suele ser el agua, ingrediente de soporte por excelencia), y a continuación se van subsiguiendo el resto, hasta aquel con la proporción más baja.

Los términos en latín se refieren a los ingredientes naturales, aquellos en inglés a los de síntesis. Por lo tanto, si compráis una crema que promete estar hecha con la miel, y la miel está solamente en el último lugar de los ingredientes, quiere decir que aquella crema NO está hecha de miel y que solo contiene un pequeño porcentual.

Ingredientes nocivos en el INCI

Cuando se tiene en mano el producto y se lee la etiqueta, se debe controlar que NO contenga:

  • petrolatum, paraffinum liquid, vaselina, mineral oil: se trata de substancias derivadas de la refinación, contaminantes y comedogénicos;
  • poliquaternium-80 y todas las substancias con sufijos como one, thicone, siloxane: se trata de siliconas sintéticas, no biodegradables (que si bien nos dan la sensación de piel suave no hidratan la piel, al contrario, a menudo causan problemas de deshidratación);
  • PEG e PPG: derivados petrolíferos;
  • DEA, MEA, TEA, MIPA: substancias químicas dañinas;
  • triclosan: es un alergénico y se podría acumular en los tejidos de los organismos vivientes y en la leche materna, siendo dañino también para recién nacidos.

Certificación Bio

Controlad siempre que en el pack haya una certificación bio. La ley es aun confusa en este sentido, pero los sellos principales de certificación son: Ecocert, EU Organic Bio Logo, Consejo Catalán de la Producción Agraria Ecológica, Ecolabel, Comité Andaluz de la Certificación Ecológica, BDIH – Kontrollierte Natur-Kosmetik, Sohiscert, AB.

Para empezar a entrenaros haced una prueba, coged los productos de cosmética que tengáis por casa (champús, suavizantes, jabones, etc.) y leed los ingredientes, ayudándoos con el biodizionario (www.biodizionario.it). Os sorprenderéis y seguramente haréis limpieza en vuestra rutina de belleza cuotidiana.

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