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Brotes: propiedades de deliciosos superalimentos

Escrito por Giuliana Lomazzi

brotes

 

Versátiles y colorados, los brotes son apreciados desde hace siglos en Oriente, mientras se han ido abriendo camino tímidamente en Italia. ¡Pero por fin empiezan a romper!

De hecho, cada vez es más fácil encontrar un abastecimiento de productos frescos que vaya más allá de los típicos brotes de soja, conocidos así a pesar de que se obtienen de los frijoles mungo. En los frigoríficos de los negocios biológicos se pueden encontrar brotes de kamut, azuki, garbanzos, lino, girasol, colores derivados de la remolacha o esos pequeños y sabrosos brotes de alfalfa o Medicago sativa.

Este soplo de aire fresco es un estímulo también para los más perezosos u ocupados, que no recurren a la autoproducción para consumir alimentos tan apreciados, auténticos superalimentos.

Brotes: propiedades de estos alimentos vitales

¡Cuantos nutrientes contienen los vegetales! Desgraciadamente, tras la recolección, éstos van disminuyendo cada vez más. El resto lo hace una mala conservación y una cocción excesiva. En este sentido, las semillas cuentan con una ventaja añadida pues mantienen latentes sus componentes a la espera de agua, luz y calor que las revitalicen. Después del remojo en agua y del reposo en un ambiente húmedo y oscuro, la semilla comienza a germinar. Este es el momento de consumirla, porque es justo en ese momento en el que la semilla está al máximo de su vitalidad biológica y de concentración energética.

Rehidratar y germinar: así es como se hace: lee el artículo

Todas las propiedades

Proteínas, vitaminas y sales minerales experimentan un considerable aumento. Por ejemplo, en la soja amarilla la vitamina A puede aumentar hasta 300 veces después de tres días. Siguiendo en el ámbito de las legumbres, el aumento varía en base a la semilla: los minerales se pueden duplicar o triplicar; la vitamina C, que normalmente está escasamente representada, puede llegar a los 12 mg en tres días. Además de esto, tiene lugar una transformación bioquímica que hace que las semillas sean más digestibles y que sus componentes sean más asimilables. Es el caso de las proteínas, pero también de las grasas y de los almidones. Estos últimos se desarrollan en azúcares que proporcionan energía además de un sabor dulce.

Propiedades nutricionales

Entonces, ¿qué encontramos en los brotes? Abundancia de minerales, incluidos oligoelementos como el zinc o el selenio. Vitaminas, como la A. O el apreciado ácido fólico; antioxidante. En particular, recordemos dos componentes valiosos:

La clorofila, que estimula la circulación sanguínea, la regeneración, la oxigenación de la sangre así como la producción de glóbulos rojos; ayuda también en la digestión de los alimentos y en la absorción de la vitamina A. Y las enzimas, proteínas que inician reacciones químicas, facilitan la digestión y la asimilación, intervienen en la regulación celular y son necesarias para las funciones metabólicas. Las enzimas siempre deben estar presentes en la dieta, pero si algunos alimentos se cocinan en exceso, se pierden. Por tanto, la integración de las enzimas junto con los brotes es muy útil.

Brotes de alfalfa y demás

Desintoxican y son depurativos, los brotes apoyan al sistema inmunitario, previenen el envejecimiento precoz, combaten la debilidad y el agotamiento además de que mantienen a raya el estrés. Conozcámoslos más de cerca.

Alforfón: de sabor dulzón, contiene minerales como potasio y calcio y vitaminas del grupo B.

Trébol rojo: de gusto agradable, es depurativo y relajante para el sistema nervioso.

Medicago sativa o alfalfa: contiene vitaminas C y K, carotenos y clorofila.

Berros: de sabor intenso y picante, son depurativos. Las semillas son difíciles de hacer germinar pues tienden a formar moho.

Lino: óptima fuente de omega 3 y lignanos, presentan los mismos problemas que los berros.

Rúcula: contiene mucha vitamina C, pero al igual que los berros, es difícil de hacer germinar.

Cebolla, puerro y ajo: desinfectantes, antioxidantes y antiinflamatorios. Sin embargo, requieren una larga germinación.

Sésamo: aportan calcio y están listos en un día y medio (después se hacen amargos).

Coles y brócoli: estos «guardianes antitumorales» tienen un sabor intenso.

Calabaza y girasol: deliciosos y ricos en grasas importantes para el bienestar.

¿Brotes tóxicos? Riesgos y precauciones

Hace algunos años, llamó mucho la atención el caso de las intoxicaciones que tuvieron lugar en Alemania con los brotes. El problema se descubrió a posteriori y se ha descubierto que fue debido a la contaminación del agua utilizada durante el proceso. Por esto, es importante prestar atención al agua que se utiliza, tirarla siempre y tener impolutos los bastidores. Los brotes se tienen que lavar antes de consumirlos, y descartarlos si presentan partes oscuras o enmohecidas. Si el moho está extendido se debe eliminar sin piedad. Las semillas de tomate y patata no se deben hacer germinar puesto que son tóxicas. No menos importante es mantener los brotes siempre en la nevera y consumirlos en pocos días. Lo ideal es meterlos en una fuente y taparlos con papel transparente, y recolocarlos en la parte trasera de la nevera donde no haya cambios de temperatura, puesto que en la delantera se crea condensación y aumenta la carga bacteriana. Los comprados en tienda deben estar en refrigeradores. En el transporte a casa es necesario estar atentos a respetar la cadena de frío.

Al consumirlos se pueden añadir en el último momento a sopas, ensaladas o salsas. Los brotes de legumbres se tienen que cocinar ligeramente al vapor o saltear rápidamente en la sartén.