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Bicarbonato: usos personales y para la casa

Escrito por Giuliana Lomazzi

bicarbonato

Todos tenemos bicarbonato de sodio en casa, una sal presente en la naturaleza (y producida también industrialmente) bajo la forma de un polvo blanco. Pero no siempre conocemos la versatilidad de los usos de esta sustancia suavizante, desodorizante y detergente.

Bicarbonato: los usos

  1. Vahos. Cuando la tos, la garganta hinchada y el resfriado dejan todas las vías respiratorias tapadas, los vahos de bicarbonato acuden en nuestra ayuda, regalando un respiro más fresco y libre. Vierte en un recipiente un par de litros de agua hirviendo; añade 2 cucharadas de bicarbonato e inhala los vapores, cubriendo la cabeza y el recipiente con una toalla. Unos diez minutos serán suficientes.
  2. Manos sin olor. El ajo y la cebolla son muy sanos, ¡pero dejan una intensa huella en nuestras manos! Para no llevarte por todas partes su recuerdo, mezcla 3 cucharaditas de bicarbonato con 1 de agua. Después, esparce esta mezcla sobre tus manos húmedas. También puedes añadir una gota de aceite esencial de lavanda.
  3. Desodorante personal. Aquí tenéis una solución práctica contra las bacterias y el mal olor de las axilas. Mezcla bien 50 ml de agua de rosas con 3 cucharadas de bicarbonato. Déjalo reposar durante una noche y fíltralo. Después ponlo en una botellita con spray, ¡y ya lo tienes!
  4. Scrub para el rostro. Después de haberte lavado bien la cara, esparce sobre tu rostro aun húmedo una pasta blandita realizada con 3 partes de bicarbonato y 1 de agua templada. No refriegues, masajea delicadamente. Para acabar, aclara y aplica una crema hidratante. ¡Funciona sobre todo el cuerpo!  
  5. Cabello brillante. El bicarbonato lo hace más brillante, favoreciendo la eliminación de los residuos de gel y lacas. Una vez a la semana, añade una cucharadita de bicarbonato a la dosis de champú para el lavado; después de un buen masaje en todo el cabello aclara bien. Una solución de 2 cucharadas de bicarbonato y 500 ml de agua caliente será en cambio óptima para limpiar bien cepillos y peines.
  6. Baño de pies. El bicarbonato alivia y revitaliza los pies cansados. Diluye 2 cucharadas en un par de litros de agua caliente e inmerge los pies durante 10 minutos. La misma dosis en 1 l de agua templada sirve para realizar baños de pies suavizantes.
  7. Picaduras de insectos. Mezcla un poco de bicarbonato con agua hasta conseguir una pasta suave y aplícala delicadamente sobre la picadura. O bien moja la parte y esparce un poco de bicarbonato por encima.
  8. Limpieza de cepillos de dientes y dentaduras. Bacterias, residuos de comida y malos olores se eliminan fácilmente poniendo el cepillo durante toda la noche en una solución de agua y bicarbonato (1 cucharadita en un vaso de agua caliente). ¡También el aliento sacará provecho!
  9. Sartenes quemadas. Cuando uno se olvida algo en el fuego... ¡después se encuentra el recipiente de cocción completamente negro! Después de haberlo limpiado someramente, esparce por encima una cucharada de bicarbonato. Vierte una buena taza de agua, llévalo a ebullición con la tapa y apaga. Déjalo reposar durante 30 minutos, después frota bien (con más delicadeza si el fondo es antiadherente) y aclara.
  10. Tabla de cortar limpia. Una tabla de cortar hecha con madera es bonita y práctica, pero limpiarla no es fácil, ya que no se puede utilizar el jabón. ¡Pero el bicarbonato sí! Espárcelo sobre la superficie que quieras lavar, frota con una esponja húmeda, aclara y ponlo a secar.
  11. Fregadero limpio y perfumado. Para lavar el fregadero de acero de la cocina y hacerlo lúcido prepara una pasta con 3 partes de bicarbonato y 1 de agua. Cubre la superficie con la ayuda de una esponja, aclara y seca. Para eliminar los malos olores que salen del tubo, vierte 90-100 g de bicarbonato mientras dejas correr el agua caliente.
  12. Frigorífico sin olores. El bicarbonato absorbe los malos olores, basta con poner la cantidad adecuada. Pon en el frigorífico una confección abierta por delante y sustitúyela cada 3 meses aproximadamente. En vez de tirarla, vierte el polvo en el fregadero de la cocina (ver Fregadero limpio y perfumado).
  13. Refrescar las esponjas. Si huelen a humedad, ponlas en remojo durante una o dos horas en una solución de bicarbonato (4 cucharadas) y agua caliente (1 l). Después aclara bien para eliminar los eventuales residuos de suciedad.
  14. Tetera blanqueada. Las manchas de té sobre tu tetera y tus tazas se eliminan fácilmente lavándolas con una esponja húmeda y bicarbonato. Al final bastará con aclarar.
  15. Desodorizante para alfombras. Esparce sobre ellas una cantidad abundante de bicarbonato. Después de 24 horas, quita la mayor parte con una escoba y aspira el resto con una aspiradora, poniendo atención ya que el saquito se llena rápidamente (¡pero al mismo tiempo se desodoriza!). El mismo sistema funciona con las alfombrillas y los asientos del coche.
  16. Detergente ecológico. Bastará con mezclar 125 g de bicarbonato con 100 g en trozos de jabón. Se obtiene también un buen efecto desodorizante sobre la ropa sintética, que tiende a mantener los malos olores. Con este objetivo el bicarbonato resulta útil para aclarar la colada. Pon 1 cucharada en la lavadora en el momento del aclarado; si haces la colada a mano, añádelo directamente al recipiente. No debe usarse sobre lana y seda.