× Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los aditivos alimentarios y los colorantes

Invaden nuestra mesa: ¿son peligrosos? ¿Cómo podemos evitarlos?

Escrito por Redacción Web Macro, Alimentación y Dietas

aditivos y colorantes

 

Los aditivos son aquellas sustancias de origen natural o sintética que son añadidas a nuestros alimentos para aumentar sus prestaciones a nivel gustativo, estético o de conservación. Aunque se trata de sustancias sin ningún tipo de relevancia desde un punto de vista nutricional, los aditivos alimentarios pueden ser peligrosos además de conllevar algunas consecuencias sobre nuestra salud o sobre la salud de nuestros niños. Hemos hablado de ello con Marina Mariani y Stefania Testa, expertas en seguridad alimentaria.

Colorantes y conservantes: los más insidiosos

Pongámonos en la piel de alguien que tiene la gran responsabilidad de escoger cada día los alimentos para sí y para su familia: ¿Cuáles son los aditivos más difundidos? ¿Y cuáles son los más peligrosos? Entre los más difundidos encontramos los colorantes y los conservantes, a los cuales debemos añadir el glutamato monosódico y sus derivados. Precisamente este último se encuentra entre los más peligrosos: existen estudios que demuestran su relación, por ejemplo, con algunos problemas neurológicos. Se trata además de un aditivo totalmente inútil, que se añade a los alimentos para aumentar su sabor. Para prescindir de él y evitar sus eventuales daños, bastaría con volver al sabor original de los alimentos gracias a cultivos y elaboraciones más naturales. Existen además algunos aditivos que de por sí son inocuos, pero que pueden llegar a ser peligrosos por estar presentes en muchos productos. En este caso el riesgo deriva de la asunción de diversos alimentos que contienen el mismo aditivo, ¡de este modo ingerimos una sobredosis de aditivos! Por suerte nuestro organismo es capaz de auto curarse, ¡pero es mejor no aprovecharse demasiado!

Una amenaza llamada aspartamo

Los dulcificantes están muy difundidos, en casa, en el bar, en el restaurante. A menudo se aconsejan para sustituir el azúcar. ¿Qué opinión os merecen?

El aspartamo contenido en algunos dulcificantes es aún más peligroso que el glutamato, como ha demostrado un importante estudio científico italiano confirmado posteriormente en el extranjero. El uso continuado y abundante de aspartamo se ha relacionado con algunas patologías cerebrales. Nuestro consejo es pues evitarlo absolutamente. En su lugar, será mucho mejor utilizar azúcar integral o miel.

¿De qué manera la ley o la legislación comunitaria tutelan al consumidor?

La ley europea obliga a los productores a indicar en cada etiqueta alimentaria la categoría de pertenencia del aditivo y el tipo de sustancia, que pueden señalarse con el nombre científico o bien con la sigla. Pero para la mayoría de las personas, son nombres y siglas que no tienen algún significado. Por este motivo hemos publicado un libro (disponible también en versión ebook) con la intención de desvelar el código secreto de los aditivos alimentarios, permitiendo así que cualquier consumidor entienda qué está comprando.

La ayuda de la agricultura biológica y biodinámica

Si es cierto que los aditivos alimentarios modifican la percepción de nuestro gusto, ¿somos aún capaces de reconocer y apreciar el sabor natural de los alimentos? En este contexto, ¿la alimentación biológica nos salvará?

Desgraciadamente, nuestro paladar está cada vez menos acostumbrado a los sabores naturales. Hemos llegado a un punto de preferir los subrogados del chocolate en vez del chocolate “verdadero”. Como en otras cosas, ésta también es una cuestión de práctica. Debemos re-aprender a comer de modo sano y natural. En este contexto la agricultura biológica y la biodinámica podrán sernos de gran ayuda, sobretodo en cuanto a técnicas de producción agrícola. Sistemas de cultivo más respetuosos con el ambiente y con las personas nos protegerán de las substancias altamente nocivas muy difundidas hoy en día. El futuro de nuestra salud está aquí.