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7 remedios contra el colesterol

Escrito por Redazione ViverSano.net

Alimentos para bajar el colesterol

Las variaciones de la presión arterial, las enfermedades cardiovasculares en general y por tanto, la salud del corazón, son proporcionales a los niveles de colesterol en la sangre. Los factores que alteran dichos niveles se atribuyen a una alimentación rica en grasas y demasiado abundante.

Por desgracia, la cultura occidental moderna está estrechamente ligada al uso de grasas saturadas de mala calidad, sobre todo para la producción de alimentos industriales de bollería así como en los preparados en general. Las grasas de las que hablamos son las margarinas, los aceites vegetales hidrogenados, entre otros. Mencionemos como ejemplo el aceite de palma o el de coco, que durante la refinación ve elevarse su temperatura y se convierte en perjudicial.

El mercado del aceite de oliva procedente de países exteriores a la Unión Europea no garantiza la calidad. Casi siempre se trata de aceite de oliva al que se añade posteriormente aceite refinado o restos cuyos orígenes continúan siendo desconocidos. Recordemos que el uso como condimento de un buen aceite italiano es el primer paso útil para eliminar el colesterol malo (LDL).

El estrés también es un factor que hace aumentar el colesterol malo hasta niveles peligrosos. Existen casos de gente que sigue una alimentación correcta y natural, pero su estresante vida y los problemas cotidianos inciden considerablemente sobre el colesterol.

Finalmente, recordemos que existe un factor genético que no hay que infravalorar; en este caso, los valores alterados son visibles también en individuos cada vez más jóvenes.

Veamos ahora los remedios naturales para mantener los niveles de colesterol dentro de los parámetros adecuados. Podemos decir que los valores inferiores a 200 mg/dl se pueden considerar como buenos. En riesgo están aquellas personas que, como colesterol total, tienen valores de 230 mg/dl o más.

1. Lecitina de soja

La lecitina es un suplemento alimenticio granulado que se obtiene de la soja. Actúa eliminando del intestino el colesterol acumulado. Debido a que se trata de un fosfolípido, actúa como emulsionante de las grasas atrapando y expulsando los lípidos para impedir que sean absorbidos en el tracto intestinal. La lecitina se encuentra generalmente en la yema de los huevos, en las carnes y en las legumbres. La que más se suele utilizar es la que se obtiene de la soja y las únicas contraindicaciones que presenta son posibles reacciones alérgicas o casos de sensibilidad hacia la lecitina así como en casos de osteoporosis grave.

2. Las hojas de olivo

Las hojas de esta planta mediterránea se utilizan desde hace mucho tiempo para regular el colesterol con la doble ventaja de que actúan también de manera positiva sobre los valores de tensión arterial. Existen preparados a base de hojas de olivo en las tiendas. La dosis para los jarabes es de aproximadamente tres cucharadas abundantes antes de desayunar. Contraindicaciones: no se conocen contraindicaciones excepto algunos casos de posible sensibilidad hacia sus componentes.

3. Los omega 3

Los omega 3 son ácidos esenciales para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular. Son ácidos grasos ricos en sustancias beneficiosas para el organismo (ácido alfa-linolénico, ácido eicosapentaenoico y eicosapentaenoico). Los triglicéridos y el colesterol se reestructuran rápidamente añadiendo una buena cuota de omega 3 a la alimentación diaria. La fuente más conocida de estos ácidos grasos es el pescado azul (caballa, boquerones, sardinas y salmón). Los veganos y los vegetarianos pueden incorporar los omega 3 a partir de frutos secos (nueces y almendras), semillas de chía, o el aceite de oliva o de lino así como el de cáñamo.

4. Arroz de levadura roja

El arroz de levadura roja (oryza sativa) se obtiene a partir de un suplemento útil para combatir el colesterol. Su eficacia se activa por la acción similar a la de las estatinas, medicamento que se utiliza en las terapias farmacológicas tradicionales. El principio activo contra el colesterol es la monacolina K, que el organismo transforma en hidroxiácidos. Conviene comer arroz de levadura roja por las noches, en dosis de una pastilla. Contraindicaciones: no se conocen. Sin embargo, pueden aparecer efectos secundarios entre los que se encuentran debilidad y problemas gastrointestinales.

5. El taraxacum

El taraxacum officinale, o diente de león, es una hierba con propiedades para reducir el colesterol. La absorción del colesterol se produce a través de la acción de los fitoesteroles y de las fibras solubles en las cuales es rico. La raíz es la parte activa que se utiliza. La ensalada de diente de león constituye un plato anticolesterol natural que no puede faltar en nuestra mesa. Se puede añadir un puñadito de nueces y una alcachofa cortada en finas rodajas. Se puede condimentar todo con una cuchara de un buen aceite de oliva virgen extra, un poco de zumo de limón y un poco de sal. O para un tratamiento de choque, las infusiones o el macerado son las formas terapéuticas más utilizadas. Para la infusión utiliza una o dos cucharaditas de café de raíz (de cinco a diez gramos). La dosis para el macerado es de aproximadamente quince o veinte gotas, dos veces al día. Está desaconsejado su uso en caso de cálculos, embarazo o lactancia. En caso de diabetes o de insuficiencia renal se aconseja consultar con su médico.

6. Alcachofa

La alcachofa es una planta mediterránea típica cuyo fruto es apreciado en la cocina para la preparación de platos y como amargo de propiedades tónico-digestivas. Uno de los remedios de herboristería más adecuado para ayudar al hígado a expulsar el exceso de colesterol LDL. También trabaja en la absorción de los lípidos plasmáticos con resultados también de adelgazamiento además de saludables. El sabor fuerte y amargo la convierte en una infusión particularmente agradable de beber. Es mejor optar por los comprimidos o por el macerado glicerinado para tomar en gotas diluidas en agua o en zumo de fruta. Dosis: de quince a treinta gotas tres veces al día antes de las comidas principales. En cuanto a los comprimidos, la dosis varía en base a la concentración, la cual la definirá el fabricante, según el suplemento elegido. Contraindicaciones: su uso está desaconsejado en caso de cálculos.

7. Ajo

En los sujetos cuyos niveles de colesterol se encuentran todavía dentro de los límites, introducir ajo en la alimentación cotidiana puede suponer una gran ayuda para normalizar su situación. Algunos estudios han demostrado su eficacia para reducir de manera considerable tanto el nivel de colesterol total como el nivel de LDL (colesterol malo). Uno o dos dientes de ajo al día son suficientes para garantizar este efecto. Para contrarrestar los efectos secundarios causados por su fuerte olor, podemos optar por cómodas cápsulas a base de polvo de ajo inodoro, las cuales garantizan su eficacia de cualquier manera. La dosis consta de alrededor de 500 mg que corresponden a una cápsula de ajo en polvo. Es recomendable ingerirlas después de las comidas principales. Contraindicaciones: si se superan las dosis aconsejadas, puede causar náuseas y vómitos así como dolores abdominales y disentería. En casos de gastritis y úlceras, es mejor abstenerse de su consumo.

 

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