× Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Descripción

«Mis héroes viven en un mundo de relatos maravillosos y aterradores. Mis héroes están hechos de mi misma sangre, atravesamos las mismas pruebas: el abandono, la malevolencia de los seres humanos y la injusticia de las sociedades. Sus epopeyas me hablaban de que era posible elevarse por encima de los momentos trágicos o de una vida desgraciada. Cuando nos cuentan de sus desgracias sobre las que han triunfado, nuestros héroes nos muestran el camino.» Boris Cyrulnik

Tarzán, Marco, Batman, Oliver Twist, Rintintín, Wonder Woman, Spiderman o Supermán son algunos superhéroes favoritos. Ellos han sufrido y enfrentado la adversidad, han caído y vuelven a levantarse, resurgen desde situaciones dolorosas y episodios traumáticos con una valentía que nos orienta para afrontar nuestras propias dificultades.

Pero en ciertas condiciones sociales elegimos también héroes que se pervierten, se transforman en sembradores de odio y avivan lo peor del ser humano; se convierten en vínculos para canalizar el resentimiento o para imponer visiones totalitarias de las sociedades.

Los (super)héroes pueden acompañarnos e inspirarnos en la difícil pero fascinante travesía de la vida.

¡Un libro impactante!

Del autor del best-seller Los patitos feos publicado por la editorial Gedisa y del creador de la «teoría de la RESILIENCIA».

Autor

Boris Cyrulnik

Boris Cyrulnik

Boris Cyrulnik es neurólogo, psiquiatra y psicoanalista y uno de los fundadores de la etología humana. Asimismo, es profesor en la Universidad de Var, en Francia, y responsable del equipo de investigaciones en etología clínica del hospital de Toulon. Desde 1998 es también presidente del Centre National de Création et de Diffusion Culturelles de Châteauvallon y miembro directivo de la oficina en Francia coordinadora del Programa Decenio de Naciones Unidas. No es por azar que Boris Cyrulnik haya sido la primera persona en Francia en interesarse por el fenómeno de la resiliencia. Con tan solo seis años de edad consigue escapar de un campo de concentración, de donde el resto de miembros de su familia, rusos judíos emigrantes, jamás regresaron. Empieza entonces para el joven huérfano una etapa errante por centros y familias de acogida. A los ocho años la Asistencia pública francesa le instala en una granja y a punto está de hacer de él un niño granjero analfabeto; pero se convierte, sin embargo, en un médico empeñado en entender sus propias ganas de vivir.