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Descripción

Una obra esencial para entender la mística salvaje del sufismo y su íntima conexión con el budismo, el dzogchen tibetano, el eneagrama y las etapas del camino interior.

Sólo creo en un dios que sepa danzar presenta un mapa psicoespiritual de trabajo interior a partir del sufismo, buscando por medio de sus múltiples aproximaciones e interrelaciones un dios-devenir, un dios-movimiento, un dios que danza.

La mística salvaje de los sufís es el tema de fondo de esta obra, cuyo título se inspira en el texto de Nietzsche Así habló Zaratustra.

A través de la filosofía, la historia y la poesía sufí, Veleda plantea osadías tales como presentar al poeta Rimbaud como un sufí qalandar, o aproximar el sufismo al budismo y el dzogchen.

He aquí una obra múltiple y práctica que reúne mapas sobre el zikhr (autorrecuerdo), eneagrama, muraqaba (meditación sufí), sama (danza de los derviches), además de profundizar en las reglas naqshbandi y en la pedagogía sobre estados (hal) y etapas (maqam) del camino interior.

El autor aborda el sufismo como un Islam invisible y se remite a los grandes sufís de la historia: Jalaluddin Rumi, Ibn Arabi, Mansur Hallaj y Shihab al-din Sohravardi.