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Descripción

Cuando llegamos a este mundo, encarnamos la mente subconsciente, que contiene todas nuestras vidas en la Tierra, así como los temas no resueltos de las encarnaciones pasadas.

Venimos con un plan antes de encarnarnos que inscribimos dentro de nuestros cuerpos energéticos, y dentro de nuestros chakras. En el despliegue del tiempo, abrimos nuestros chakras para sanar y comprender todas nuestras vidas y hacer las paces, como también, para satisfacer el deseo de volver a ver a alguien a quien hemos perdido en el pasado, o de triunfar y encontrar nuestra independencia del sufrimiento y la dominación.

Podemos vivir la vida al máximo con pasión, o resistir nuestras experiencias y escapar de nuestros traumas. La meta es la auto-aceptación; realizarnos como personas completas habiendo aprendido las lecciones; refinando y desarrollando el carácter lo suficiente como para aceptar mayores responsabilidades, integrando los muchos yoes dentro de un patrón más grande.

Cualquiera que sea la situación dolorosa o crítica que estés atravesando en este momento, el libro de Sarita Sammartino va a brindarte esperanza, y a mostrarte que somos parte de algo superior, que nuestra verdadera naturaleza es espiritual y estamos aquí en la Tierra para vivir nuestra experiencia y aprender, que así como morimos, volveremos a nacer.

Todos hemos vivido experiencias traumáticas, trabas emocionales, enfermedades y relaciones nocivas. El dolor no nos es ajeno y hacemos lo que podemos para estar mejor, pero a veces las explicaciones sobre el por qué debemos atravesar esto son escasas.

Las terapias resultan insuficientes y las creencias espirituales muchas veces no nos consuelan.

Por este motivo, la psicóloga Sarita Sammartino buscó respuestas en las regresiones a vidas pasadas, complementadas con curación chamánica, y concluyó que cualquiera sea la situación dolorosa o crítica que alguien esté atravesando, con ésta terapia se puede alcanzar la sanación.

A través de su propia historia personal y del testimonio de sus pacientes, Sammartino pretende demostrar no solo que la muerte como extinción total no existe, sino que conectarse con nuestras otras vidas puede sanar el dolor, ayudarnos a ser más felices y encontrar un sentido más profundo.

PRÓLOGO:

"Cuando nacemos, llegamos a la Tierra conectados a nuestra alma a través de nuestras madres. Si nos gusta o disgusta nuestra madre, no importa, ya que ella siempre será el conducto para la conexión de nuestra alma. Reconocer esto es saber que es la humanidad misma la partera del cosmos. Un chamán siempre honra al Dios Madre-Padre y al despliegue de la humanidad como generadores del cosmos. Cuando llegamos a este mundo, encarnamos la mente subconsciente, que contiene todas nuestras vidas en laTierra, así como los temas no resueltos de las encarnaciones pasadas. Venimos con un plan antes de encarnarnos que inscribimos dentro de nuestros cuerpos energéticos, y dentro de nuestros chakras. En el despliegue del tiempo, abrimos nuestros chakras para sanar y comprender todas nuestras vidas y hacer las paces, como también, para satisfacer el deseo de volver a ver a alguien a quien hemos perdido en el pasado, o de triunfar y encontrar nuestra independencia del sufrimiento y la dominación.

Como un poste totémico, nuestros ancestros llegaron a la conclusión de que hay muchos mundos interpenetrando este: el mundo de abajo del subconsciente o inconsciente colectivo, el mundo consciente del medio, y la perspectiva más alta del águila, de las estrellas, el panorama general de nuestro Yo Superior. Llegamos con un plan de vida que debemos seguir en nuestras vidas hasta que hayamos agotado nuestro encuadre kármico. Nuestras vidas necesitan un encuadre, una perspectiva, que se despliega a través del tiempo para satisfacer deseos, cumplir promesas que hemos hecho en vidas anteriores, y construimos nuestra vida como un mandala. Podemos vivir la vida al máximo con pasión, o resistir nuestras experiencias y escapar de nuestros traumas. La meta es la auto-aceptación; realizarnos como personas completas habiendo aprendido las lecciones; refinando y desarrollando el carácter lo suficiente como para aceptar mayores responsabilidades, integrando los muchos yoes dentro de un patrón más grande.

El propósito de la vida es disfrutarla. Aprendemos que seguir nuestra propia felicidad es muy diferente que tratar de hacer felices a los demás. Nuestro servicio a la vida es hacer de ella algo mejor de lo que era cuando llegamos a este mundo. Cuando nos encarnamos, pudimos elegir nacer de quienes nos mataron antes, para permitir a nuestros actuales padres que nos den oportunidades en la vida, y de ese modo compensen sus errores pasados, y nosotros sanemos nuestras heridas de desamor. Pero si ellos nos traicionan al no desarrollarse ellos mismos por no seguir su plan de vida, nos sentimos traicionados, abandonados, y creamos fuertes deseos de dejar este mundo. Para encontrar nuestro lugar en este mundo a pesar de los planes kármicos a menudo difíciles e intensos, necesitamos la perspectiva del águila para saber que estamos eligiendo todo desde una perspectiva más elevada.

Venimos a la vida sabiendo que somos responsables de nuestras elecciones, desde nuestro nacimiento hasta la muerte, por numerosas razones kármicas. Cuando agotamos nuestro karma, y nos damos cuenta de que ya no podemos hacer que las relaciones imposibles funcionen, nos movemos para ver desde una perspectiva más amplia. El corazón, al romperse, se abre. Cuando no necesitamos ya la aprobación de nuestros padres o cónyuges y finalmente nos aprobamos nosotros mismos, nos movemos hacia la integridad, la gratitud y el respeto a la vida. No hay dos planes kármicos iguales, pero se entretejen en la trama de la vida y de la consciencia de cada ser viviente. El desenlace de nuestras vidas pasadas y la resolución de todo el karma dan lugar a la liberación, la plenitud, la realización y la simplicidad. Cuando estamos libres de lazos kármicos, estamos despertando a nosotros mismos y nuestra contribución a la vida. Pero como por lo común no somos objetivos con nosotros mismos, a menudo necesitamos una guía como Sarita, para ayudar a facilitar esta apertura a una perspectiva más abierta y desplegada del Ser.

Siempre hemos vivido. Somos seres infinitos. Podemos vivir en el mundo espiritual, que es el mundo real. Podemos encarnarnos en este mundo, con sus polos negativo y positivo, para entender la negatividad y crear un equilibrio dentro de nosotros mismos. Un propósito de la vida es que adquiramos experiencia para tomar decisiones informadas, para liberar juicios. Tenemos el desafío en este mundo, como guerreros, de poder ver a través de nuestras propias ilusiones, que nosotros hemos creado, para sentir el pulso de la divinidad en nosotros mismos y en los demás a través del desarrollo más profundo o más elevado.

La vida es un desafío constante, tal como lo atestiguan las 22 lecciones al ser humano, que se indican en las cartas de los Arcanos Mayores del Tarot y de los caminos y esferas del Arbol de la Vida. Estas lecciones son los caminos de cada alma, descubiertas por el mundo antiguo, y constantemente vivido, entendido y desarrollado en cada encarnación. Muchas almas nunca se encarnan en la Tierra, y prefieren el mundo espiritual, el aprendizaje solo allí y en otros mundos. Aquellos que vienen a la Tierra son guerreros que, a lo largo de muchas encarnaciones, comienzan a conocer su creación única y a sí mismos.

Llegar a ser agradecidos, buscar la divinidad en la vida cotidiana, y ver desde la perspectiva del águila, ese es el propósito de la vida. Dejar la vida mejor de lo que la encontramos, esa es la meta. La vida es para aquellos que tienen un propósito y establecen objetivos para girar con la rueda de la existencia. Lo que contribuimos a la rueda de la vida es lo que vuelve a nosotros. La vida es una rueda de la fortuna energética. Creamos nuestra propia fortuna. Lo que ponemos en la rueda de la vida es lo que vuelve amplificado. Esta es la rueda de Buda o la gran rueda medicinal de los chamanes. Somos responsables de lo que ponemos en la vida, cómo respondemos, cómo establecemos nuestras intenciones, cómo sentimos y actuamos. Todo lo que vuelve a nosotros mientras creamos nuestra vida. Somos cien por cien responsables.

Antes de encarnar, elegimos lo que podemos utilizar en una sola vida, y modificamos nuestro plan de vida para lograr que sea factible. Prácticamente, elaboramos planes de vida en detalle como un contrato antes del nacimiento, cuando aún teníamos claridad y conciencia. Sarita ha aprendido esto y lleva a las personas a través de la rueda de la vida, mostrándoles que la verdadera terapia es kármica, y que podemos liberarnos de las relaciones pasadas que nos ataban, y darnos cuenta de cómo estamos sanando nuestras percepciones. Sarita los guía a través de sus proyectos de vida individuales y del futuro que se está creando en cada acción, decisión y sentimiento. Ella le muestra a usted, a cada lector, cómo el tiempo es una ilusión construida para que maduremos nuestra percepción, ya que estamos en un cuerpo.

Usted aprende en este libro que es un espíritu en la carcasa de un cuerpo. El cuerpo regresa a la Tierra después de la transición de la muerte, y el espíritu viaja de nuevo hacia el mundo del alma, a su verdadero hogar, y celebra sus logros durante su breve tiempo en la Tierra. Cuanto más nos conocemos a nosotros mismos, mejor vamos a entender los orígenes de la vida, las primeras madres, y a encontrar nuestro lugar en el cosmos como educadores, maestros, sanadores y seres cósmicos. A través de la celebración de nuestras vidas, nos encontramos con la gracia y la paz interiores, a partir de la perspectiva del águila, que es emocionante, totalizadora, perpetua, y más amplia.

Todos regresamos al mundo espiritual, nuestro verdadero hogar, más allá de la muerte, y Sarita nos recuerda conectarnos con nuestra guía interior mientras estamos en la Tierra, para finalmente aceptarnos a nosotros mismos y tener compasión por nuestras vidas." Foster Perry

Lee un extracto: Sanar con vidas pasadas

Indice

Prólogo

Introducción

1. Historias que sanan

2. Sanando el dolor de la pérdida

3. Señales

4. Herramientas de sanación

5. Terapia de regresión a vidas pasadas

6. La sanación chamánica en la regresión

7. Reencarnación

8. Karma

9. La reencarnación en la historia de Occidente

10. Renacimiento

11. No todo se olvida

12. Víctima, victimario, rescatador

13. Patologías y regresiones

14. Neurosis y regresiones

15. Regresión a distancia

16. Experiencias de las almas en la Luz

Bibliografía recomendada