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Descripción

A lo largo del verano y el otoño del año 2009 Jorge emprende un largo viaje por lugares que hasta hace poco estaban prohibidos, en las profundidades de Siberia. Tras recorrer toda Rusia europea en barcos y trenes siguiendo la huella de los GULAGs en las Islas Solovetski y en los Montes Urales, penetra en Siberia a través del Tren Transiberiano, utilizando, después, las más recientes vía férrreas del BAM (Baikal Amur Magistral) y del Amuro Yakutkaya Magistral, hasta la República de Sakha, o Yakutia, donde prosigue el viaje en caminos hacia Yakustsk y allí espera a cuatro viajeros internacionales consumados (cada uno de ellos conoce los 194 países de las Naciones Unidas) para embarcarse por el Río Lena hasta el Océano Glacial Ártico.

Semanas después los cinco aventureros alquilan una furgoneta "bukhanka" con la que atraviesan la infame Ruta de los Huesos, una carretera construida por los adversarios políticos de Stalin, alrededor de 3 millones de seres que dejaron la vida allí y en las minas de oro de Oblast de Magadán.

En la Ruta de los Huesos, Jorge y sus compañeros sienten que están viajando por un cementerio de 2000 kilómetros de longitud, bajo cuyo suelo de "permafrost" fueron enterrados varios millones de "zeks", presos que caían desfallecidos por las crueles condiciones de trabajo.

Una vez en Magadán, tras despedirse de sus compañeros, Jorge acomete el largo regreso a España, siempre por tierra, sin tomar un avión, escalando en lugares raros de Siberia, que describe el modo didáctico, con lucidez, hasta llegar a Ucrania, donde profundiza sobre el Holodomor, el genocido por hambre de 10 millones de ucranianos entre los años 1932-33, por orden de Stalin. Este viaje a las entrañas de Siberia transformó a Jorge de tal manera que, una vez en Hospitalet de Llobregat, España, tardó más de un mes en salir de su casa para proseguir su vida normal y emprender un nuevo viaje.