× Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Descripción

Una guía para integrar la práctica del mindfulness en nuestra vida cotidiana: comunicación eficaz, atención, innovación y planificación estratégica, al mismo tiempo que retos interpersonales como la escucha y el trabajo con los colegas difíciles.

Janice Marturano desarrolló su entrenamiento en “mindful leadership” mientras era consejera adjunta en General Mills y logró colocarla en el primer lugar entre las empresas estadounidenses interesadas en el liderazgo consciente.

Su libro expone magistralmente las técnicas más útiles para integrar el liderazgo consciente en una vida ajetreada como la nuestra, ayudando a los líderes a superar los retos a los que se enfrentan. El resultado es una forma sencilla de liderar y vivir con excelencia.

"Liderar es una de las cosas más difíciles que puede tocarnos hacer en la vida. El liderazgo requiere pasión, un extraordinario conjunto de habilidades y una sólida educación. Lo que nos lleva a asumir el papel de líder, hablando en términos generales, es la intención de mejorar las cosas. Damos por sentado que, como líderes, trabajaremos muchas horas, haremos grandes sacrificios y estaremos a merced de la montaña rusa del éxito y el fracaso. No es de extrañar que, en un mundo como el nuestro, en el que permanecemos conectados veinticuatro horas al día los siete días de la semana y los trescientos sesenta y cinco días del año, lo urgente nos distraiga de lo importante y obstaculice la excelencia en el liderazgo. Si somos sinceros, tendremos que admitir las muchas veces en que, desatendiendo lo importante, dedicamos nuestros esfuerzos a lo urgente, perdemos el tiempo y no hacemos las cosas lo mejor que podríamos. Pero... ¿las cosas tienen que ser así? ¡Afortunadamente, no!

El aprendizaje de la excelencia en el liderazgo pasa por el cultivo de nuestras capacidades innatas de centrar nuestra atención en lo importante, ver con claridad lo que tenemos delante, alentar la creatividad y encamar la compasión. Es muy probable que, si lo hacemos así, nuestras decisiones sean mucho más conscientes y nos acerquen a un escenario del tipo ganar- ganar-ganar, es decir, un escenario en el que todos ganan, un escenario en el que gana la organización, ganan los trabajadores y gana la comunidad.

Cómo llegué al liderazgo consciente Yo llegué al liderazgo consciente de un modo un tanto inesperado, mientras era vicepresidenta, consejera adjunta y encargada de relaciones públicas de General Mills, una de las empresas más importantes del mundo. (Los lectores interesados encontrarán, en el capítulo 2, un relato de las circunstancias que me condujeron al entrenamiento en mindfulness y su poderoso efecto transformador). Como sucede con la mayoría de los ejecutivos y muchas otras personas, desde ministros hasta mamás, mi vida estaba saturada, tanto a nivel profesional como a nivel personal, de obligaciones impostergables; pero llegó un momento en el que descubrí que el entrenamiento en mindfulness podía enseñarnos muchas cosas sobre lo que más necesitamos en nuestra vida, es decir, espacio. Y debo decir que, cuando hablo de «espacio», no me refiero tanto al espacio físico de nuestras oficinas (aunque tal cosa podría ayudar) como al espacio mental y al espacio emocional o, por utilizar una metáfora de internet, al «ancho de banda», es decir, a la capacidad de ver, sentir, escuchar y reflexionar sobre lo que nos rodea y lo que hay en nuestro interior. Este espacio es, a fin de cuentas, el que nos permite dejar de reaccionar a las presiones que nos aquejan y aprender a responder, en su lugar, de un modo más tranquilo, humano y creativo.

Yo empecé entrenando a un grupo de ejecutivos y directivos de General Mills, una empresa conocida por su responsabilidad social y formación en el liderazgo, y, cuando aquellos se interesaron en la utilidad del mindfulness tanto para ellos mismos como para sus subordinados, hice lo mismo con centenares de empleados de toda la organización. Cuando más tarde empezó a emerger, fuera de General Mills, una demanda por este tipo de entrenamiento, acabé fundando, en 2010, el Institute for Mindful Leadership (el Institute). Desde entonces, han sido muchos los líderes, trabajadores, emprendedores, directores de oenegés, oficiales y jefes del ejército, funcionarios del mundo académico, abogados, maestros y profesionales de la salud de más de sesenta organizaciones diferentes y empresas de Fortune 500 de todo el mundo que han pasado por nuestro programa de liderazgo consciente. Y, en 2013, el Institute fue invitado por el Foro Económico Mundial a presentar un taller de liderazgo consciente dirigido a líderes en el encuentro que anualmente congrega en Davos (Suiza) a líderes procedentes de todo el mundo."