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Descripción

Lo que llamamos enfermedad es la fase terminal de un desorden mucho más profundo. Es evidente que, si queremos que un tratamiento sea totalmente eficaz, no podemos tratar únicamente los síntomas sin remontarnos a la causa fundamental de dicha enfermedad, a fin de eliminarla. La Metamedicina va más allá de la eliminación del dolor o de la supresión de los síntomas, haciendo hincapié en la búsqueda del factor que es el responsable del malestar o de la enfermedad en cuestión. El dolor o el malestar son sólo señales que nos anuncian la existencia de un desequilibrio en una parte del organismo. Hacer desaparecer esa señal sin buscar la información correspondiente es como parar la alarma de un detector de humos que se ha activado al producirse un incendio. Ignorar esta alarma es correr el riesgo de encontrarnos en medio de una hoguera. Y eso es lo que hacen muchas personas al tomar medicamentos sin intentar siquiera comprender el origen de sus síntomas. Naturalmente, ello no significa que debamos negarnos a tomar un medicamento que podría aliviar el sufrimiento físico, pero sí que no debemos buscar solamente la desaparición del dolor o de los síntomas, sino también a la causa que los originó.