× Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Descripción

La esquizofrenia no sólo se traga a una persona en su espiral de angustia. La familia entera es prisionera, y durante largos años.

Los primeros síntomas se manifiestan generalmente en el adolescente por actitudes extrañas e imprevisibles que desconciertan, inquietan y asustan a la familia si surge la violencia.

Los años transcurren en la incomprensión total. Las heridas se acumulan y la resistencia se agota. Las ganas de luchar de la familia se debilitan en el aislamiento y la pena, a veces incluso en el miedo y el rencor.

Ya no hay posibilidad de comunicación entre el "loco" y los suyos. Sólo reina la tristeza. Este cuadro ilustra la historia de miles de hogares.

Nada prepara a una familia para la enfermedad mental. Ni los periódicos, ni la televisión, ni los folletos de las salas de espera de los médicos. En nuestra época, en que nos las damos de saber informar, es muy difícil obtener explicaciones o consejos para vivir con la esquizofrenia.

Ser esquizofrénico es ser distinto a los demás, es vivir de otra manera la relación con el mundo. Pero el sufrimiento que surge de esta singularidad es insoportable y se expresa unas veces por el repliegue en uno mismo y otras mediante la violencia.

Por eso, a los tormentos del enfermo se añade el desconcierto de quienes conviven con él.

¿Cuáles son los tratamientos más eficaces?

¿Qué se puede esperar del médico de familia y del psiquiatra?

¿Cómo vivir el día a día?

Para responder a estas preguntas, ayudarnos a comprender y afrontar mejor esta enfermedad, Catherine Tobin se ha dirigido a pacientes, familias, especialistas e instituciones sanitarias.