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Descripción

El optimismo es ante todo un posicionamiento, una actitud, una forma de ser en el mundo que acierta a observar la realidad desde una perspectiva positiva y constructiva.

La propia dinámica de la existencia nos empuja a vivir situaciones dolorosas o incómodas que escapan a nuestro control. Situaciones que nos obligan constantemente a salir de nuestro confort personal para poner a prueba nuestras creencias y nuestras convicciones más profundas, para examinar nuestro modo de vida de manera más crítica, para analizarnos a nosotros mismos a fin de establecer nuevos órdenes de prioridades y llevar una vida más rica, más equilibrada y más coherente con lo que somos y sentimos.

Una persona optimista es aquella que es capaz de ver en cada experiencia vital una oportunidad, una puerta abierta, una ocasión para extraer lo mejor de sí misma y de la vida. Una actitud positiva y constructiva es la clave para superar con éxito cualquier dificultad que se nos presente. Nos dota de una confianza extraordinaria en nuestras capacidades y nuestras aptitudes y nos ayuda a extraer el máximo aprendizaje que acompaña cada vivencia, cada experiencia. Ejercitar el músculo optimista día a día nos ayuda a despertar nuestro poder para mejorarnos, transformarnos y disfrutar cotidianamente de la vida y contribuye además a mejorar y transformar nuestro entorno y nuestro pequeño mundo cotidiano. Una actitud optimista y vital ayuda, en definitiva, a mejorar nuestra calidad de vida y nuestro bienestar, tanto físico como emocional.

La mirada optimista nos invita a adentrarnos en el universo de las propias actitudes y creencias desde una perspectica crítica y nos da una inyección de energía positiva para encarar nuestro día a día con alegría, entusiasmo y creatividad.