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Descripción

El mensaje de este librito esclarecedor es que únicamente quien se reconozca a sí mismo podrá cambiar.

Quien vaya cambiando hacia lo bueno, hacia la ley cósmica del amor, que es la única buena, transformará la calidad interna de su vida, su carácter, y como consecuencia de ello se puede transformar correspondientemente en sentido positivo también lo externo: el transcurso y las circunstancias de su vida. Pues cada persona es la constructora de su destino.

Muchas personas están descontentas con su vida y desearían que “todo fuera diferente“. En la mayoría de los casos no saben por qué “todo“ –las circunstancias de su vida, su destino es como es, y tampoco saben que está en sus propias manos el poder cambiar algunas cosas.

¿Qué es eso que habría que cambiar? Lo único que el ser humano puede cambiar es a sí mismo, siempre que esté dispuesto a reconocer quién es él en realidad.