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Descripción

Si eres un maestro que nunca tienes días malos, o que los tienes pero no te preocupa, este libro no es para ti. Este libro es para maestros que tienen días buenos y días malos, y a quienes los días malos les provocan sufrimiento porque aman profundamente lo que hacen y se niegan a endurecer sus corazones.

En nuestras prisas por reformar la educación, hemos olvidado una verdad muy sencilla: nunca se logrará una verdadera reforma si seguimos menospreciando y desanimando al recurso humano llamado maestro y del que tanto dependemos. Por mucho que renovemos los programas, reestructuremos escuelas y revisemos los textos. «

¿Quién es el yo que enseña?» constituye la cuestión central de este libro. La pregunta del «quién» abre un sendero apenas recorrido en la investigación de la reforma educativa. Y el autor, docente vocacional y sensible, aborda la búsqueda de la respuesta desde su propia experiencia y desde una triple perspectiva: intelectual, emocional y espiritual.

Parker J. Palmer restaura en los corazones agotados y desesperanzados de los docentes del siglo XXI aquella pasión, aquella inspiración de sus primeros años, cuando ejercía desde una profunda vocación aún fresca, y lo hace desde una dimensión espiritual que es la esencia misma de la enseñanza.

Un libro estimulante, inspirador y que nos hará reflexionar en torno a la responsabilidad y la belleza de una profesión difícil y, a menudo ingrata, que -aunque muchos lo olviden- constituyen el muro de carga sobre el que se yergue la estructura de valores de nuestra sociedad.