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Descripción

El viajero y peregrino, Jorge Sánchez, emprende en un mes de enero el Camino del Norte, desde Irún a Santiago, caminando a lo largo de aproximadamente 850 kilómetros, lo que le tomó 23 días. El Camino del Norte es único, diferente a todos los demás, ya que transcurre casi en su totalidad por la Cornisa Cantábrica, observándose por un lado el mar y por el otro la montaña. Atraviesa las comunidades del País Vasco, Cantabria y Asturias para, en Ribadeo, penetrar en Galicia. La soledad de ese camino en el frío invierno, apenas transitado por peregrinos, proporcionaría a Jorge la atmósfera necesaria para reflexionar sobre la existencia del ser humano. Durante más de tres semanas consideró la marcha del sol, de la luna y de las estrellas, admiró la belleza del cielo y del mar, alcanzando una calma perfecta para despertar en él una fuerza escondida de donde nace la fortaleza. Poco a poco su cuerpo y su mente se ajustaron a las condiciones climatológicas, soportando lluvia y granizo, pero sin caer en el tedio, que surge cuando no hay nada en nuestro interior. La ternura de los monjes de los monasterios donde pernoctó, uni¬do a los encuentros con hospitaleros de alta calidad interior, le llenó de satisfacción, llegando jubiloso a la sagrada ciudad de Santiago de Compostela, donde lo primero que hizo fue agradecer al Apóstol Santiago por tanta dicha recibida durante su peregrinaje.