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Descripción

Los frutos de la meditación pueden trasladarse a la vida cotidiana y mejorar la vida. Así la meditación es un arte de vivir: vivir plena, sosegada y armónicamente.

La mayoría de las personas son esclavas de sus pensamientos. Son pensadas por los pensamientos y a menudo por pensamientos agitados y aturdidos que provocan mucha desdicha innecesaria para uno mismo y para los demás.

Porque el ser humano siempre ha tenido un problema: la mente.

La mente es el fundamento de todo y de hecho "el mundo es la mente" y "aquello que prevalece en la mente es lo que predomina en la sociedad".

En la mente hay numerosas funciones, tales como la atención, la memoria, la imaginación, el análisis, el pensamiento y tantas otras. Todas estas magníficas funciones, sin embargo, operan la mayoría de las veces inadecuadamente, porque la mente está sometida a toda suerte de trabas, impedimentos y oscurecimientos o velos, con lo que la percepción se falsea, el entendimiento se turba, la memoria se descontrola, la imaginación se dispara insensatamente, la atención se debilita en grado sumo y la acción no resulta de ese modo lo suficientemente adecuada ni hábil.

La meditación es el método más antiguo de transformación y mejoramiento mental, y es el ejercitamiento por excelencia que incide sobre la mente profunda para armonizarla.

Los frutos de la meditación pueden trasladarse a la vida cotidiana y vivir así la espiritualidad a diario.

Este es por tanto un libro que resultará muy esclarecedor y útil tanto para principiantes como para meditadores consumados. Como reza un antiguo adagio: "De acuerdo a la semilla sembrada, así ha de ser el fruto recogido". Ramiro Calle

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