× Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.
Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Descripción

Las dolencias originan un final dramático y, a veces, traumático para el ser humano. Existe, por tanto, algo que está muy equivocado en el estado de la enfermedad, pues ésta consiste en una agresión al orden y a la armonía del ser humano con el universo. Pero no siempre tiene que suceder de este modo si partimos hacia el descubrimiento de nuestro camino interior, iluminándolo con la energía que sólo podrá traernos el deseo de crear salud. Todo lo que es finito acaba, pero el final debe llegar de una manera natural. El hombre, en cuanto ser determinado, en cuanto fenómeno de la naturaleza, puede, sin embargo, tener la libertad de terminar de una forma calmada y suave.