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Yoga y Flores de Bach

Yoga y Flores de Bach: para quien no vive en el presente
Por Cinzia Picchioni

yoga y flores de bach

Vivir en el “aquí y ahora” significa vivir plenamente el momento presente centrados y atentos, sin huir con el pensamiento hacia el pasado o hacia el futuro.

En esta época de velocidad, frenesí y sobrecarga de información, acabamos transcurriendo nuestros días en un estado de distracción general, que nos impide vivir plenamente los momentos, pequeños y grandes, de nuestra vida.

No vive en el “aquí y ahora” aquél que experimenta una sensación de desconexión de los lugares y las situaciones en los cuales se encuentra; aquél que huye de las situaciones; aquél que direcciona continuamente el propio pensamiento hacia el futuro (¿un ejemplo? pensar en las vacaciones mientras estamos en el trabajo y en el trabajo que nos espera a nuestro regreso mientras estamos de vacaciones); aquél que continuamente le da vueltas al pasado.

El yoga y la meditación trabajan poderosamente la capacidad de centrarse y estar presente en uno mismo, mejorando la concentración y ayudan a focalizar la mente en el presente alejando los pensamientos tormentosos sobre el pasado y el futuro. También en las Flores de Bach encontramos una serie de remedios para quien tiene poco interés en el presente.

En una óptica de autoconocimiento (svadhyaya en sanscrito) desde el 1995 estudio las Flores de Bach y, con el tiempo, me he dado cuenta que podían producirse “colaboraciones” entre el yoga y las Flores de Bach – una integración entre dos sistemas en la que continuo profundizando y probando sobre mi misma, tomando las Flores de Bach y prosiguiendo en la práctica y en la enseñanza del yoga. Veamos cómo pueden ayudarnos el yoga y las Flores a vivir plenamente el presente

Volver a vivir el presente con el yoga y las Flores de Bach

1. Para la falta de energía: Olive e Jambavatasana

Palabras clave: cansancio, agotamiento psicofísico.
Olive es uno de los “reconstituyentes” entre los remedios de Bach, ayuda en caso de fatiga sobretodo física (pero también mental) debida a causas precisas. Será necesaria en caso de sentirse afligido por un cansancio pesado (aunque sea por acciones pequeñas y banales), en caso de sentirse indiferente a todo y cuando solo se desea dormir.

Jambavatasana, la posición del señor de los osos
señor de los osos

Jambavatasana es una posición ideal para aquél que no tiene fuerza y se hunde por cosas fútiles, refuerza el cuerpo y la mente.

  • Posición erecta, pies paralelos, separados según la amplitud de la espalda;
  • inspirando, elevar los brazos hacia adelante, manteniéndolos paralelos y distantes en línea con los hombros;
  • espirando a fondo, flexionar rodillas, codos y muñecas;
  • inspirando, poner los dedos rígidos para arañar como si imitáramos las garras de un oso de pie;
  • seguir respirando sin arcar la espalda durante 3-7 respiraciones;
  • volver a repetir otras 2 veces, aumentando la posición según se prefiera. 

2. Para aquél que recae en los mismos errores: Chestnut Bud y Ganapatiasana

Palabras clave: repetición del error, incapacidad para aprender.
Chestnut Bud es la flor de Bach para quién continua a revivir las mismas situaciones y a repetir los mismos errores, incapaz de quedarse con su enseñanza; falta la relación con el pasado y cada vez se vuelve a empezar de cero: es el caso de aquél que se enamora siempre de la persona equivocada (o adquiere objetos y ropa no adecuados) y se siente víctimas de la mala suerte, sin llegar a preguntarse nunca qué debería cambiar.

Ganapatiasana, la posición de Ganapati, el dios del saber

ganapatiasana

Para quién tiene dificultad para aprender, esta posición refuerza la memoria y la concentración.

  • De pie, con los brazos doblados detrás de la espalda.
  • Inspirar y, espirando, flexionar el busto hacia adelante hasta que quede paralelo con el suelo, mientras también la pierna izquierda se alza, derecha y tiesa; el cuello queda derecho y la mirada horizontal.
  • El cuerpo – desde el talón de la pierna izquierda a la cabeza – dibuja una única línea; la pierna derecha está tiesa.
  • Permanecer así durante 3-4 respiraciones, volver al inicio y repetir con el otro lado.
  • El ciclo entero comprende 3 veces en total, aumentando el número de respiraciones en 1 o 2 cada vez. 

3. Para quien no está presente a causa de la tristeza: Mustard y Suparni-asana

Palabras clave: depresión, tristeza sin causa aparente.

Mustard es la flor de Bach para quien se siente deprimido pero no consigue encontrar la causa desencadenante; la suya es una depresión “sin motivación”, que le hace sentir impotente y desinteresado por el presente y por la vida. La causa está en la profundidad del ánimo, y si se pide al sujeto que la identifique éste no sabrá responder, sintiéndose solo presa de una fuerza oscura que aparece por sorpresa y desaparece de golpe. Tristeza y depresión se presentan a menudo en situaciones como durante las vacaciones (privadas de estrés) o en los cambios de estación.

Suparni-asana, la posición de las alas abiertas

Suparni-asana

Esta posición se inspira en las alas abiertas en vuelo, como aquellas del águila, la madre de la cual es Suparni. La asana es para las personas deprimidas y tristes.

  • Erectos, extender los brazos hacia los lados inspirando, y subirse sobre las puntas de los pies unidos;
  • espirando, flexionar el cuerpo hacia adelante, doblando las rodillas y apoyando el pecho en los muslos;
  • finalmente, rotar las muñecas hacia adelante para dirigir las palmas de las manos hacia arriba;
  • permanecer durante 1-3 respiraciones, volver, reposar calmando la respiración y repetir otras dos veces, aumentando de 1-2 respiraciones cada vez. 

4. Para quien da vueltas a pensamientos fijos: White Chestnut y Citrapaksha-asana

Palabras clave: pensamientos indeseados, sugestiones

White Chestnut es la flor para quien piensa demasiado, se siente preso de los propios pensamientos, no consigue controlarlos ni impedir que giren en su mente “como un hámster dentro de una rueda”, hasta el punto de no dejarle dormir.

Citrapaksha-asana

Citrapaksha-asana

Aunque se le llama padottana-asana, es para los intelectuales y para quien debe trabajar “con la cabeza”, manteniendo un rol demasiado racional y “masculino” (también – y sobretodo – si se es mujer); y para quien necesita sentir la tierra no solo bajo los pies sino en el cuerpo entero. Quita el dolor de cabeza y el vértigo. Citrapaksha es el demonio que causa el dolor de cabeza. Está contraindicada en caso de hipertensión arterial, embarazo o menstruación. Durante la menopausia puede aumentar excesivamente los sofocos.

  • De pie, separar muchísimo las piernas, teniendo los pies en paralelo.  
  • Inspirar abriendo lateralmente los brazos, como grandes alas, llevarlos hacia adelante hasta tocar el suelo, en posición central en línea con los pies.
  • Los brazos permanecen rectos hacia el cielo durante algunas respiraciones, para después doblarse, uniendo las manos por detrás de la espalda, entra los omóplatos.
  • Repetir durante 3 veces, 3-5-7- respiraciones (o más, una vez aprendida completamente la posición).

Existen varias fases para conseguir la práctica de esta asana, no precisamente fácil:

  • Apoyarse en una silla (1);
  • Poner las manos en el suelo y permanecer así, apoyando el peso del cuerpo hacia atrás (2);
  • Con un poco de práctica se intentará apoyar los codos en el suelo, doblando los brazos (quizás un brazo a la vez, al principio) (3).
  • Una vez ambos antebrazos y las manos lleguen fácilmente sobre el suelo se puede poner también la cabeza, entre las manos, que deben estar cercanas. (4).
  • Después de un poco de práctica, se quitarán los brazos para llevarlos detrás de la espalda, doblados (5), si no se consigue unir las manos entre los omóplatos (6).

5. Para quien se evade de la realidad: Clematis y Sasa-asana

Palabras clave: ausencia, huida de la realidad

Clematis es la Flor que (con el Chestnut Bud) compone la preparación “para la escuela” y “para las dificultades de aprendizaje”; ayuda a concretizar, a no divagar, a prestar atención. El tipo Clematis no vive el presente porqué está inmerso en el futuro: sueña despierto, su mente vaga entre las miles posibilidades que se le podrán presentar; está distraído, es olvidadizo, idealista y siente poco interés por la vida cotidiana.

Sasa-asana, la posición de la liebre

Sasa-asana

La posición de la liebre es adecuada para quien es poco realista y necesita concretizar.

  • Sentados sobre los talones, espirando flexionarse hacia adelante para apoyar los antebrazos en el suelo, con los codos tocando las rodillas;
  • Levantar la barbilla hacia arriba y los hombros hacia abajo;
  • Permanecer así durante 1-3 respiraciones y después, apoyándonos en las manos alargar los brazos alzando el busto, y alzar aún más la barbilla.
  • Permanecer así durante 1-3 respiraciones y volver, reposar y repetir el ciclo otras 2 veces, aumentando cada vez 1-2 respiraciones. 

6. Para quien se siente apático: Wild Rose e Svanasana

Palabras clave: apatía, resignación

Necesita Wild Rose quien se siente apático y sin interés, con la mirada ausente, la voz monótona, la presión sanguínea baja: su frase preferida es “No me importa”. Deja que la vida le resbale por encima, resignado con todo lo que le pasa (enfermedades crónicas, trabajo insatisfactorio, matrimonio infeliz...). No es fácil individuar la necesidad de esta Flor, porque a menudo la dinámica se enmascara con comportamientos que compensen la sensación de vacío espiritual (actividad y ritmos frenéticos – como ciertos managers de éxito). Se aconseja Wild Rose en casos de psicoterapias complejas, profundas y extenuantes.

Svan-asana, la posición del perro

Svan-asana

Esta posición representa el perro, en el cual montaba Shiva. Contraindicaciones: disminuye el flujo menstrual, aumenta el calor en caso de menopausia. Es adecuada para las personas apáticas y perezosas.

  • A cuatro patas, con las manos a los lado en línea con los hombros, lo pies apuntando hacia el suelo;
  • Inspirando, levantar la pelvis, espirando, apoyarse en muñecas y pies para alargar brazos y piernas, mientras los talones tocan el suelo;
  • El cuello está recto, el cuerpo hace una forma de triángulo: los glúteos en el vértice, busto y brazos en un lado, piernas y muslos en el otro lado como dos catetos, el suelo es la base.
  • Permanecer 4-7 respiraciones, volver a apoyar las rodillas en el suelo para reposar y repetir otras 2 veces, aumentando 1-2 respiraciones cada vez.

7. Para quien vive en el pasado: Honeysuckle y Paschimottanasana

Palabras clave: vivir en el pasado

Necesita Honeysuckle quien vive atormentado por el arrepentimiento, vive en el pasado, inmerso en sus recuerdos, teme el futuro y corre el riesgo de perder todo interés en el presente. Es la Flor de la nostalgia, la necesita la viuda que deja la habitación del marido tal cual estaba, conserva su ropa, recuerda el pasado como si hubiese sido mejor que el presente, aunque no sea verdad.

Paschimottan-asana

Paschimottan-asana

Paschima es la parte posterior (u occidental) del cuerpo; se la llama también la posición “del Oeste” (ougra-asana, posición potente, terrible) y alarga precisamente la parte posterior del cuerpo, que representa el pasado del que es necesario liberarse, porque ya no nos sirve. Está contraindicada en caso de hernias discales, puede aumentar el flujo menstrual y el calor en la menopausia.

  • Sentados con las piernas estiradas hacia adelante, inspirar alzando el busto hacia arriba, espirar flexionándolo hacia adelante sin doblar las piernas;
  • Si es posible, coger los dedos de los pies con el pulgar, el índice y el corazón, si no, dejar los brazos apoyados sobre las piernas y abandonar hacia adelante la cabeza y el cuello.  
  • Inicialmente se puede llevar a cabo la versión fácil, llevando los brazos doblados bajo las rodillas flexionadas.

Practicar todas las posiciones – relacionadas con las Flores de Bach – en este orden constituye de por sí una routine yoguica conveniente para todos. Por este motivo la asana se ha explicado con sus variantes “facilitadas”. O bien se puede individuar entre estas siete “la” propia Flor y de este modo practicar principalmente la posición que va asociada, concentrándose en el mensaje de la Flor durante la práctica.

Cinzia Picchioni empieza a practicar yoga en el 1979 en Milán, su ciudad natal; en el 1985 se traslada a Torino para asistir a la escuela de formación para profesores del Istituto Kuvalayananda durante tres años, donde estudia con profesores italianos e indios y se diploma en el 1987. Co-fundadora del Isyco (Istituto per lo Studio dello Yoga e delle Culture Orientali) de Torino, Cinzia es formadora de enseñantes de yoga, además de enseñar en cursos para principiantes, expertos y para la tercera edad. Ha publicado libros de yoga y de estilo de vida yóguico, además de numerosos artículos.