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Ventajas de las frutas y verduras en zumo

¿Por qué no comer las verduras y las frutas enteras?
Extracto del libro Zumos de frutas y verduras de N. W. Walker, Editorial Sirio

tres zumos

Sin el conocimiento de los principios implicados en el consumo de zumos de verduras y frutas frescas, uno podría preguntarse: «¿Por qué no comer las verduras y las frutas enteras, en vez de extraerles el jugo y descartar la fibra?».

La respuesta es sencilla: los alimentos sólidos requieren muchas horas de actividad digestiva antes de que la nutrición que proporcionan esté finalmente disponible para las células y tejidos del cuerpo. La fibra de los alimentos sólidos no tiene prácticamente ningún valor nutritivo, pero desempeña la función de escoba intestinal durante la actividad peristáltica de los intestinos; de ahí la necesidad de tomar alimentos crudos además de beber los zumos. Al preparar zumos, y así separar la fibra, permitimos que sean muy rápidamente digeridos y asimilados, a veces en cuestión de minutos, con un mínimo de esfuerzo por parte del sistema digestivo.

Por ejemplo, es bien sabido que el apio, a causa de su alto contenido en cloruro de sodio, es el mejor alimento a la hora de contrarrestar los efectos del calor extremo. Sin embargo, el proceso de digestión de esta hortaliza implicaría tanto tiempo que uno podría sufrir los efectos del calor intenso antes de notar los beneficios del apio. Por otra parte, si bebemos un vaso o medio litro de zumo de apio crudo, obtenemos resultados rápidamente. Esto me ha permitido a menudo soportar el ardiente calor del desierto de Arizona.

frutasLas verduras y las frutas enteras contienen una cantidad de fibra considerable. Entre los intersticios de dichas fibras están encerrados los átomos y moléculas que son los elementos nutritivos que necesitamos. Son estos átomos y moléculas y sus enzimas respectivas presentes en los zumos crudos los que ayudan a una rápida nutrición de las células, los tejidos, las glándulas, los órganos y el resto de nuestro cuerpo. La fibra de las verduras y frutas también es valiosa.

Cuando los alimentos que ingerimos son crudos, no cocinados y no procesados, esta fibra actúa como una escoba intestinal, como ya he señalado. Ahora bien, cuando los alimentos son cocinados, el intenso calor acaba con la vida de la fibra: pierde su magnetismo y pasa a estar carente de vida, muerta; al ocurrir esto, actúa como una fregona a lo largo de los intestinos, y muy a menudo deja una película en sus paredes. Con el tiempo esta película se hace más gruesa, se pudre y causa toxemia. Entonces el colon se deforma y debilita, resultando de ello estreñimiento, colitis, diverticulosis y otras disfunciones.

licuadora para zumosLos zumos extraídos de verduras y frutas frescas y crudas son el medio por el cual podemos proveer a todas las células y tejidos del cuerpo con los elementos y las enzimas nutricionales que pueden digerir y asimilar mejor.

Date cuenta de que he dicho enzimas nutricionales. Con esto me refiero a las presentes en nuestros alimentos. Las células y tejidos corporales tienen sus propias enzimas, las cuales ayudan y colaboran en el proceso de digestión y asimilación de los alimentos. Además, la composición de todos los átomos y moléculas de nuestros cuerpos cuenta con un suministro de enzimas muy abundante. El oxígeno es asimilado por la acción de las enzimas y después por la sangre.

Por ejemplo, el aire que respiramos llega a nuestros pulmones en una combinación de aproximadamente un 20% de oxígeno y un 80% de nitrógeno. El aire que expelemos es sobre todo ácido carbónico y dióxido de carbono. ¿Qué ocurre con el nitrógeno? Esto es lo que sucede cuando respiramos: dos tipos principales de enzimas presentes en nuestros pulmones se ponen en acción en el momento en que el aire llega a los alveolos pulmonares, que tienen el aspecto de diminutos racimos de uvas.

zumos frutos rojosUn conjunto de enzimas, conocidas como oxidasas, separan el oxígeno del aire, mientras que el otro conjunto de enzimas, conocido como nitrasas, separan el nitrógeno. El oxígeno es recogido, gracias a la acción de las enzimas, por la sangre, que lo lleva por todo el cuerpo, mientras que el nitrógeno, por la acción de enzimas «transportadoras», se integra en el organismo para la generación de proteínas.

Todos nosotros estamos compuestos por innumerables enzimas, las cuales se encuentran en la boca, el estómago y los intestinos. Más de una docena de ellas están implicadas en la digestión y asimilación de la comida. Trabajan conjuntamente con las enzimas que se encuentran en los átomos y moléculas contenidos en los alimentos.

Descubre una de las obras más importantes del doctor Norman W. Walker, pionero de las dietas crudívoras: