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Libro

La alcoba del silencio

La alcoba del silencio

17,00 €

18,27 $

Disponibilidad: inmediata

Autor: José Fernández Moratiel

Editor: Desclée de Brouwer

Libro

Págs: 268

Formato: 15x21

Año de edición: 2007

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DESCRIPCIÓN

El silencio ha sido el gran impulso y don de mi vida. Me siento convocado y elegido por el Silencio. No hay fecha para deciros cuándo comenzó en mí, este camino de silencio. El amor no tiene fecha. Me siento deudor de aquellos con los que he tenido que vivir, con los que he hecho esta andadura del anuncio del Evangelio. La gente es la que más me ha ayudado, más que los libros, porque pronto me di cuenta de que por más que hablara, si no había un fondo de silencio, todo era nada. Así, fue una necesidad promover espacios de silencio para que la palabra tuviera un lugar donde resonar. Todo se ha ido dando muy lentamente, no puedo contar algo sobresaliente. Ha sido como sin darme cuenta. Los orígenes siempre son misteriosos, nunca se da con ellos del todo. Escuela del Silencio, porque el silencio es el que enseña, el que orienta, el que se vuelve luz. El silencio es el camino hacia el interior, hacia nuestro ser, hacia el centro de nuestro ser. El silencio es la revelación de nuestra interioridad, es la revelación de nuestra vida. El silencio es la revelación de algo inefable. El silencio te devuelve tu divinidad.

El hombre que tú estás llamado a ser lo encontrás, gritando por salir, dentro de tu corazón. Sumérgete en el silencio y escucha, nos diría él sin romper su sonrisa.

AUTOR

José Fernández Moratiel

José Fernández Moratiel, (1936-2006), perteneció por derecho propio a ese reducido y selecto grupo de personas que han logrado vivir una profunda experiencia religiosa camino de la unión con Dios y de la amistad con los hombres. Entendió que, para desarrollar todas sus potencialidades, el ser humano debe bajar al fondo de su corazón escuchando la llamada personal hacia el bien y la verdad. Con su Escuela del Silencio consiguió transmitir y hacer vivir su experiencia religiosa a multitud de personas de toda índole y geografía. En la memoria de todos sigue su sonrisa y cercanía, su sencillez y naturalidad, su austeridad y pobreza, su ternura y generosa amistad, su paz y hombría de bien, su magisterio, y sin duda, su santidad.